Moreno quiere apurar hasta diciembre para colocar las urnas en Andalucía

Según la ley electoral, si no disuelve la cámara antes, tiene hasta el 31 de diciembre como fecha tope para celebrar las elecciones

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. EFE/José Manuel Vidal

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El ruego formulado por el presidente Moreno, en el prólogo de la campaña de Castilla y León, de que el resultado para su compañero Fernández Mañueco en esta convocatoria electoral anticipada fuera “suficiente” no ha sido escuchado, a la luz de la pírrica victoria de los populares que los arroja, si no hay un acuerdo de concentración entre PP-PSOE, a los brazos de Vox para conformar gobierno.

Moreno Bonilla, de viaje en Abu Dabi en el momento en que se abrieron las urnas, se limitó a felicitar al presidente castellanoleonés a través de un escueto mensaje en Twitter en la que se adivinaba más contención que euforia.

Así, si alguna vez estuvo encima de la mesa anticipar las elecciones, previstas oficialmente en diciembre, ante un hipotético bloqueo legislativo en el Parlamento, como trasladó el propio Moreno Bonilla a principios de enero, esa opción ha dejado de ser una prioridad.

No sólo porque, en la práctica, no hay evidencia de ese bloqueo, ya que el Gobierno ha logrado acuerdos en la cámara (como la aprobación de la propuesta legislativa de PP, Ciudadanos y Vox, con la abstención del PSOE, para legalizar 1.461 hectáreas de regadíos en el entorno del Parque Nacional de Doñana o el inicio de la tramitación de la ley de Economía Circular), sino porque los resultados de Castilla y León han sido recibidos con verdadera preocupación entre las filas del Gobierno de coalición de PP y Ciudadanos.

En San Telmo, sede del Ejecutivo andaluz, han descartado de plano la idea que ha sobrevolado durante meses de adelantar la convocatoria electoral y trabajan a total rendimiento con la idea de “agotar la legislatura”, mensaje que era el mantra que se repetía sin cesar desde que, la fallida moción de censura en Murcia, zarandeó, con distinta fortuna, los gobiernos de coalición PP-Ciudadanos de toda España hasta que el pasado diciembre su habitual socio, Vox, y los partidos de izquierdas tumbaron los presupuestos para 2022.

En este sentido, el Ejecutivo andaluz han tocado a rebato, espantando la presión que provoca la traslación de los resultados de Castilla y León a Andalucía, y se afanan en lanzar un único mensaje: “no tocan elecciones ahora”.

En concreto, Elías Bendodo, consejero de la Presidencia y portavoz del Gobierno andaluz, ha declarado este lunes desde un acto celebrado en Motril (Granada) que “no hay clave andaluza. En Andalucía todavía no tocan elecciones, tienen vocación de ser a finales de este año”.

Además, el dirigente malagueño ha presumido del pacto PP-Cs del que ha dicho que le “ha sentado muy bien a Andalucía” por lo que “la vocación” del gobierno “es que lo que funciona no solo se mantenga sino que se potencie”. Lejos de vaticinar la práctica extinción de Ciudadanos en la comunidad, como ha ocurrido en Castilla y León, ha expresado el deseo de repetir fórmula: “Si lo que funciona podemos repetirlo sería lo ideal, en eso vamos a trabajar cuando toquen las elecciones, que no es el momento”.

¿Elecciones en Navidad?

En este sentido, cabe señalar que Moreno Bonilla es el único que tiene la prerrogativa de convocar elecciones salvo el periodo comprendido entre el 1 de julio y el 31 de agosto. Según el artículo 42 de Ley Orgánica del Régimen Electoral (LOREG), si el Presidente no hace uso de su facultad de disolución anticipada expresamente prevista en el ordenamiento jurídico, los decretos de convocatoria se expiden el día vigésimo quinto anterior a la expiración del mandato de las respectivas Cámaras.

Se da por hecho que este supuesto no se produciría en ningún caso, y que el Presidente convocará con anterioridad pero con el calendario en la mano las próximas elecciones andaluzas podrían celebrarse el 31 de diciembre de 2022 y convocarse, como muy tarde el 7 de noviembre, dado que las últimas elecciones autonómicas se celebraron el 2 de diciembre de 2018, fecha que la doctrina parlamentaria considera que se extingue el mandato de los diputados elegidos en aquellos comicios.

Las próximas elecciones andaluzas podrían celebrarse el 31 de diciembre y convocarse, como muy tarde el 7 de noviembre

Esta interpretación va en la línea del artículo 101.2 del Estatuto de Autonomía, que dice que “el mandato de los Diputados termina cuatro años después de su elección o el día de disolución de la Cámara. En ambos casos, el mandato de los Diputados titulares y suplentes que integren la Diputación Permanente se prorrogará hasta la constitución de la nueva Cámara”, la norma superior, que es la Constitución Española, explicita igualmente en su artículo 68.4 que “el mandato de los Diputados termina cuatro años después de su elección o el día de la disolución de la Cámara”.

Por el contrario, en el debate constitucional, hay juristas que interpretan que el mandato de los diputados comienza con la sesión constitutiva de la Legislatura, en este caso, se celebró el día 27 de diciembre, 25 días después de la celebración de las elecciones, tal como marca la ley. Si se tomara por buena esta interpretación jurídica, se podrían celebrar elecciones en torno al 24 de enero.

Fuentes consultadas por Economía Digital, dan por hecho que el Presidente no llegará hasta este extremo pero sí, insisten, en “agotar lo máximo posible la legislatura” lo que nos llevaría a un Ejecutivo con plenos poderes casi 10 meses más.

Juan Marín, muy crítico con Pablo Casado

Por su parte, el vicepresidente andaluz y líder de Ciudadanos en la comunidad, que en este momento tiene 21 diputados en la Cámara, ha insistido, en declaraciones a los medios desde Sevilla, que “las de Castilla y León no tienen nada que ver con las elecciones en Andalucía; aquí vamos a agotar la legislatura”.

Juan Marín, líder de Cs en Andalucía. EFE

En este sentido, ha hecho una lectura muy crítica de la estrategia que ha seguido Pablo Casado en estas elecciones: “[el resultado] no ha sido bueno ni para los castellanos- leoneses ni para los españoles porque los que han convocado estas elecciones, concretamente Casado y Mañueco, le han entregado a la extrema derecha, a la ultraderecha, el Gobierno de Castilla y León, y parece ser que lo que pretenden es hacer lo mismo con el conjunto de España”.

Es por eso que, pese a la debacle de la formación naranja en Castilla y León, que ha pasado de 12 procuradores a obtener tan sólo un escaño, para su líder Francisco Igea, Marín se aferra al papel de bisagra que su formación quiere seguir ejerciendo. “Los andaluces saben perfectamente cuál es el espacio de centro que ocupa Cs y que ocupo yo en el Gobierno de la Junta, y qué es lo que le sienta bien a Andalucía”.

Olona calienta en la banda y el PSOE pide que Moreno deje de especular

Lo cierto es que la formación que ha salido verdaderamente victoriosa es Vox, cuyo líder nacional, Santiago Abascal, abrió ayer la puerta de par en par a su candidato, Juan García-Gallardo, a la vicepresidencia en el Ejecutivo de Mañueco. Un resultado que para Macarena Olona, alicantina y diputada en el Congreso por Granada, es calificado como “noche histórica” y que avecina, a su juicio, una próxima parada en Andalucía.

No en vano, el rédito en las urnas que ha obtenido la formación de ultraderecha y la el peso que ejercerá el Gobierno de Castilla y León sirve desde ya de argumento central para esta precampaña, que se aventura larga, en la que aspiran a movilizar a los votantes de izquierdas más rezagados.

Para Juan Espadas, secretario general del PSOE andaluz, en declaraciones realizadas a la entrada a la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal celebrada hoy en Madrid, los andaluces tienen hoy “más claro que nunca que si votan al PP votan a un gobierno de coalición con la extrema derecha” y que ha pedido a Moreno Bonilla que “deje de especular con las elecciones andaluzas” y le ha apelado a convocar cuanto antes si cree que no tiene ya capacidad para gobernar”.

El alcalde de Sevilla Juan Espadas, interviene en la mesa de debate "Los retos de los gobiernos locales frente al cambio climático", hoy viernes en la Cumbre del Clima en Madrid.- EFE/J.J. Guillén
El líder del PSOE-A, Juan Espadas. EFE

Nuestra política se está polarizando porque el PP ha ido blanqueando a la extrema derecha hasta confundirse con ella”, ha alertado Juan Espadas, quien ha insistido en que “hoy el votante de centro de Andalucía tiene más claro que si vota al PP deposita su confianza en una coalición con la extrema derecha, y si lo hace en el PSOE va a tener al Partido que siempre hizo todo por Andalucía”.

En cualquier caso, ninguna encuesta da como vencedor a día de hoy al PSOE que, en el hipotético caso de que consiguiera un buen resultado en las urnas, tendría que apoyarse a su izquierda en un conglomerado de formaciones, Unidas Podemos, Adelante Andalucía, Más País…, con programas prácticamente idénticos pero infinitas cuitas internas que hacen inviable acudir con una única lista que concentre y rentabilice los votos de sus electores.

A día de hoy, el proyecto político abanderado por la vicepresidenta del Gobierno Yolanda Díaz, del que se desconoce prácticamente todo a nivel nacional, carece de anclaje en Andalucía, comunidad que no ha recibido todavía ninguna visita de quien también es su ministra de Trabajo.

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