Pedro Sánchez da un paso en falso para los presupuestos

El Gobierno se garantiza los apoyos para romper la norma del techo de gasto y para colar de rondón una senda orientativa del déficit

La promesa de romper las reglas de gasto, establecidas en su día para que las administraciones no pudieran estirar más el brazo que la manga, será suficiente para que el gobierno de Pedro Sánchez consiga este martes dar el primer paso en falso para la aprobación de los presupuestos generales en el Congreso de los Diputados.

Primer paso porque PSOE y Podemos contarán con los apoyos tanto del llamado bloque de investidura como de Ciudadanos para aprobar la rotura del techo de gasto. Y falso porque el Gobierno colará de rondón una senda de déficit orientativa que, en realidad, no compromete a un desfase presupuestario concreto porque Hacienda tan solo presentará “unas tasas de referencia” que ni siquiera se llevarán a votación.

Las previsiones, a ojo de buen cubero de Hacienda, son que el déficit del conjunto de administraciones públicas será del 7,7 % del PIB en 2021 repartido de la siguiente forma: un 5,2 % del Gobierno; un 1,1 % las comunidades autónomas; un 1,3 % la Seguridad Social, y un 0,1 % para las entidades locales. Luego, ya se verá.

ERC: “Actuaremos en coherencia”

Las formaciones del llamado bloque de investidura —particularmente, ERC y PNV— no han cerrado acuerdo alguno respecto al detalle de las partidas presupuestarias, pero han visto satisfecha su primera reivindicación: que las administraciones bajo su control (ayuntamientos y gobiernos autonómicos) puedan gastar más allá de la estabilidad presupuestaria. Y no

Los soberanistas se resisten a anunciar oficialmente que permitirán con sus votos la aprobación del techo de gasto, pero lo cierto es que las formaciones que integran este extraño magma parlamentario darán luz verde a los planes de Sánchez.

“Actuaremos en coherencia con lo que siempre ha pedido ERC para que los ayuntamientos puedan gastar sus remanentes”, conceden los republicanos. Lo mismo opinan PNV, Bildu e incluso Junts per Catalunya, todos ellos partidarios de poner más gasto público en circulación para contrarrestar la caída de riqueza.

PSOE y Podemos discrepan respecto a los impuestos

Pero el Gobierno no afrontará un trámite tan sencillo como pueda aparecer, puesto que la oposición exigirá conocer detalles sobre la subida fiscal que quiere llevar a cabo (siempre y cuando los socios de la coalición logren cerrar sus discrepancias). ¿Cómo va a recaudar el Gobierno esos 6.847 millones adicionales en 2021 que ha prometido a Bruselas?

No hay respuesta clara porque PSOE y Podemos no consiguen acordar qué productos y servicios gravados con el IVA hay que aumentar y cuánto, ni tampoco qué rentas hay que exprimir ni cuánto. ¿Hay que crear un nuevo impuesto sobre grandes fortunas para extraer más recaudación de los 1.000 grandes patrimonios de España? Todo ello está en el aire.

Ciudadanos, que lleva meses ofreciéndose como socio para aprobar las cuentas, no ve clara este subida fiscal, pero quiere seguir en el juego de alianzas.

Así que los de Inés Arrimadas también se apuntarán a romper el techo de gasto porque comparten que existe una previsión constitucional para hacerlo.

En concreto, el artículo 135.4 de la Constitución establece que los límites de déficit y deuda “solo podrán superarse en caso de catástrofes naturales, recesión económica o situaciones de emergencia extraordinaria que escapen al control del Estado”, eso sí, siempre y cuando hay mayoría absoluta en el Congreso para hacerlo.

PSOE y Podemos lograrán así dar el primer paso para aprobar los presupuestos. Quedará, no obstante, lo más esencial por negociar: el acuerdo entre los socios para la subida fiscal y, luego, el pacto con una parte u otra del arco parlamentario.