Podemos, de atacar el ‘Ministerio de la Verdad’ de Rajoy a apoyar el de Sánchez

El partido de Pablo Iglesias defiende desde el Gobierno la lucha contra la desinformación que antes censuraba desde la oposición

Regular la “verdad” y la “mentira”, nada más y nada menos. Eso es lo que se propone el Gobierno de coalición con su comisión contra la desinformación, en manos de Iván Redondo, el asesor áulico de Pedro Sánchez, y ministros del PSOE. Un organismo que ya ha sido bautizado por la oposición como el “Ministerio de la Verdad“, una posición con la que Podemos ahora está de acuerdo pese a sus propios precedentes.

“Que el Gobierno decida qué información es ‘verdad’ es el adiós de la libertad de expresión y de la democracia”. La frase no es de PP, Vox o Ciudadanos, sino del partido de Pablo Iglesias, que la publicó en su cuenta de Twitter el 13 de marzo de 2018 para denunciar una iniciativa del entonces partido del Gobierno, el PP, contra la desinformación, la cual fue acordada en su momento con el PSOE y Cs.

La propuesta incluía “la desinformación como una amenaza”, y para el partido morado esto era motivo para tener “miedo de que la aplicación de soluciones por parte del Gobierno y sus aliados desemboque en medidas que ataque la libertad de información y de expresión”, según señalaba el vídeo que acompañaba ese mismo tuit y que este viernes, a la luz de las circunstancias, ha sido recordado por muchos usuarios de la red social.

En el enésimo ejemplo de cómo la política muchas veces se reduce a la conveniencia, será difícil que Podemos pueda sacudirse de este fantasma de su pasado ahora que forma parte de un Gobierno que dará ahora forma a un “Ministerio de la Verdad”, en palabras de la oposición, que a su vez es conformada en parte por partidos que hace no muchos años impulsaban una propuesta similar.

Podemos vincula la desinformación a la derecha

De hecho, este viernes en el programa de Ana Rosa en Telecinco, el secretario general de Podemos en Castilla y León, Pablo Fernández, defendió al Gobierno entrando en esa cualidad que une a toda la humanidad, aunque pocos quieran reconocerlo: la contradicción. ¿Debe el Gobierno decidir qué es “verdad”?, le ha preguntado la periodista. “Creo que es una responsabilidad de todos“, ha respondido el dirigente morado.

Fernández ha intentado explicar que los medios de comunicación tienen también la responsabilidad de “no blanquear el fascismo” y ha sugerido que la desinformación es un monopolio de “la derecha y la ultraderecha”, cuando su propio partido ha incurrido en ella, por las razones que sean. “Me parece muy grave que se utilice la mentira sistemáticamente como elemento político”, ha dicho, sin ironías.

“Es esencial y crucial luchar contra las fake news y estamos en un momento en el que partidos de derecha y ultraderecha basan su discurso en la mentira”, ha insistido Fernández. “Y además se está legitimando algo peligrosísimo: el discurso del odio al diferente, que utiliza por ejemplo Vox; el discurso del odio a las feministas, a los menas, a los homosexuales…”.

Cronología de Podemos sobre la desinformación

Si nos vamos a los orígenes de Podemos en Twitter y repasamos sus mensajes durante estos últimos casi siete años, podemos ver cómo su posición respecto de las fake news, la desinformación, la libertad de expresión y la libertad de información se ha transformado desde sus inicios, pasando por su llegada a la oposición y llegando ahora a su trabajo en el Gobierno de coalición liderado por Sánchez. Para muestra un botón:

Pero su rechazo frontal a la guerra contra la desinformación llegó en 2017, cuando el PP preparaba una estrategia nacional contra las fake news, que para entonces ya eran tema de todos los días porque un año antes habían dominado el debate sobre las elecciones de EEUU en 2016. Podemos reprochó que los populares eligiesen esta batalla siendo “expertos en fabricar campañas falsas contra adversarios políticos”.

Algo que no ha cambiado es la facilidad con la que Podemos asegura, sin siquiera despeinarse, que todas las maniobras para desinformar son exclusivas del espacio de la derecha, cuando hay suficientes antecedentes de todos los “bandos” para concluir que es un asunto propio de la clase política y que la mentira es una herramienta más en las estrategias por conseguir o retener el poder.

Este ejercicio de recordar los tuits de Podemos también nos muestra declaraciones similares a las que han sido comunes por parte de la derecha durante la pandemia del coronavirus en España. En otras palabras, las acusaciones de mentir y maquillar la realidad son las mismas; lo único que ha cambiado es el emisor de tales reproches.

“Tenemos que tener claro que en estos momentos hay una guerra por el control de la información y de la comunicación, y el campo de batalla de esa guerra es internet y las redes sociales. Es una guerra entre los poderosos y la mayoría social”. Son declaraciones que Pablo Echenique, ahora portavoz de Podemos en el Congreso, hizo hace casi tres años, en enero de 2018.

También en marzo de 2018, Podemos lanzó un mensaje que en 2020 le pondría contra las cuerdas: “Las verdaderas fake news no provienen de bots rusos, sino del propio Gobierno, de poderes económico-financieros y de sus terminales mediáticas”.

El mensaje cambió sustancialmente cuando Podemos entró en el Gobierno. Incluso desde antes. El combate de la desinformación formaba parte de su programa electoral de las elecciones de noviembre de 2019 y se instaló también en el pacto de coalición con el PSOE. Sánchez habló de ello en su discurso de investidura el pasado enero y Echenique, entrevistado por Juan Carlos Monedero, también lo mencionó en luz positiva.

En el transcurso entre la investidura de Sánchez y el estado de alarma por el coronavirus declarado a mediados de marzo, Podemos pasó de cuestionar la emergencia sanitaria (el propio Echenique criticó el alarmismo de los medios de comunicación en febrero) a agradecer a los periodistas “que nos mantienen informados en todo momento y combaten los bulos y la desinformación”.

La formación política que tan solo dos años antes decía que la desinformación la creaban los gobiernos cambiaba el mensaje en plena pandemia del coronavirus y decía: “La desinformación y la propagación de mentiras dañan nuestra lucha colectiva contra el virus. Es responsabilidad de todos y todas combatir y aislar los bulos que nos llegan por distintas vías, e informarnos solo a través de las fuentes oficiales”.

El diputado de Podemos en el Congreso, Alberto Rodríguez, intentó en una entrevista en abril pasado matizar la diferencia entre su lucha contra la desinformación y la misma lucha pero de otros actores políticos. “Una cosa bien diferente es defender la libertad de expresión y la libertad de criticar al Gobierno, y otra el peligro que supone difundir bulos, mentiras y fake news”.

Y así, hay muchos ejemplos más que delatan la complejidad de este asunto y las sensibilidades a las que atañe la llamada lucha contra la desinformación.