Los taxistas colapsan el centro de Barcelona para exigir ayudas

Los taxistas de Barcelona se manifiestan coincidiendo con el fin de las moratorias por los préstamos concedidos

Los taxistas de Barcelona han paralizado este lunes por la mañana el centro de la ciudad con una marcha lenta que ha recorrido la Gran Via desde plaza de España hasta el Paseo de Gracia. Ahí han estacionado más de un millar de vehículos. Luego han realizado una manifestación a pie hasta la Delegación del Gobierno en Cataluña para exigir ayudas para su sector.

Piden ayudas urgentes a las administraciones por la caída de la actividad desde el inicio de la pandemia de coronavirus. Su situación se ve agravada por la declaración del estado de alarma y, en el caso de Cataluña, por el toque de queda a partir de las 22.00 horas de la noche.

“Nos dicen que nos quedemos en casa, que por la noche no podemos salir, pero los bancos no entienden de pandemias y exigen que cumplamos con nuestras obligaciones”, indica Tito Álvarez, portavoz de Élite Taxi, una de las asociaciones convocantes de la protesta. Indicó que más de 1.500 vehículos participan en esta acción de protesta.

Ahora finalizan las moratorias bancarias

A muchos taxistas les finalizan ahora las moratorias de las entidades bancarias de los créditos que contrajeron para la adquisición de los vehículos o las licencias.

Cerca de 10.500 taxistas del área metropolitana de Barcelona han perdido buena parte de su facturación desde el inicio de la pandemia. Las consecuencias del estado de alarma, con la consiguiente ausencia de turistas, les ha hundido.

Los manifestantes han entregado una carta a la delegada del Gobierno en Cataluña, la socialista Teresa Cunillera. Afirman que “el sector del taxi está en quiebra técnica y abandonado por las administraciones a su suerte”. Subrayan que las ayudas a las que han tenido acceso no son más que simples créditos que deberán devolver.

En la carta, exponen seis reivindicaciones entre las que destaca una nueva moratoria inmediata para los prestamos vinculados a la explotación. También reclaman ayudas para evitar la “ruina” de muchos taxistas.

En su marcha hacía la sede de la Delegación del Gobierno, los taxistas exhibían un muñeco colgado con un cartel donde pone “autónomo”. Todos los manifestantes llevaban mascarillas y mantenían la distancia de seguridad.