Esto es lo que recaudará Hacienda con la Lotería del Niño
El sorteo del 6 de enero vuelve a convertirse en una fuente clave de ingresos públicos gracias al gravamen sobre los premios más altos
Lotería del Niño 2025
La Lotería del Niño, uno de los sorteos más tradicionales y esperados del calendario navideño, no solo reparte ilusión entre millones de jugadores, sino que también supone una inyección relevante de ingresos para las arcas públicas. El sorteo, que se celebra cada 6 de enero, vuelve a situar a Hacienda como uno de los grandes beneficiados indirectos, gracias a la fiscalidad que grava los premios más elevados. Este año, y siempre que se vendan todos los décimos correspondientes a los premios principales, la recaudación fiscal superará con holgura la del ejercicio anterior, reflejando tanto el aumento de series emitidas como la estabilidad del marco tributario vigente.
Según los cálculos de los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), el Estado ingresará alrededor de 21,45 millones de euros procedentes del gravamen especial que se aplica a los premios de la Lotería del Niño. Esta cifra supone casi dos millones más que en el sorteo del año anterior, un incremento explicado fundamentalmente por la emisión de cinco series adicionales, lo que amplía el volumen potencial de premios sujetos a tributación.
El sorteo mantiene el mismo importe global en premios que en ejercicios previos, con 770 millones de euros repartidos, pero el aumento de series incrementa el número de décimos premiados de mayor cuantía. Esto se traduce en una mayor base imponible para Hacienda, que solo grava los premios más altos, pero que obtiene un rendimiento significativo gracias al elevado número de boletos vendidos.
A diferencia de otros impuestos, el gravamen sobre la lotería se recauda de forma automática en el momento del cobro, lo que garantiza una recaudación inmediata y sin riesgo de impago, convirtiéndolo en una fuente de ingresos segura para el Estado.
Qué premios tributan y cuánto se queda Hacienda
El sistema fiscal de los juegos de azar en España establece que solo tributan los premios que superan los 40.000 euros por décimo, una cantidad que actúa como mínimo exento. En el caso de la Lotería del Niño, esto afecta únicamente al primer y segundo premio, dotados con 200.000 y 75.000 euros por décimo, respectivamente.
Sobre la parte que excede de esos 40.000 euros, se aplica un tipo fijo del 20%, que se retiene de forma directa al pagar el premio. De este modo, los agraciados no tienen que realizar ningún trámite posterior con Hacienda por ese importe, ya que la retención se practica en origen.
Por el contrario, el tercer premio, dotado con 25.000 euros por décimo, queda completamente exento, por lo que los ganadores reciben la cuantía íntegra. Esta diferencia explica por qué la recaudación se concentra exclusivamente en los premios principales, a pesar de que el sorteo reparte cientos de miles de premios menores.
Qué ocurre cuando el décimo está compartido
Uno de los aspectos que más dudas genera cada año es el tratamiento fiscal de los décimos compartidos. Gestha recuerda que cuando un premio sujeto a gravamen se reparte entre varias personas, todas ellas deben identificarse ante la Agencia Tributaria, indicando el porcentaje exacto de participación que corresponde a cada una.
El impuesto, sin embargo, se calcula sobre el premio total del décimo, no sobre la parte individual que recibe cada ganador. Esto significa que aunque la cantidad que perciba una persona sea inferior a 40.000 euros, seguirá soportando la parte proporcional del gravamen si el premio total supera ese umbral.
Este mecanismo busca evitar el fraccionamiento artificial de premios con fines fiscales y garantiza que Hacienda recaude lo mismo con independencia de cómo se reparta el décimo.

El papel de los seguros y su impacto en el IRPF
En los últimos años, muchos jugadores han contratado seguros que cubren el importe del impuesto de la lotería, de modo que, en caso de premio, recuperan el dinero retenido por Hacienda. Sin embargo, Gestha advierte de que esa indemnización no está exenta.
El importe que se recibe del seguro se considera una ganancia patrimonial, que deberá incluirse en la declaración del IRPF correspondiente al ejercicio en el que se cobra, en este caso la de 2026. Esto implica que, aunque el premio de la lotería no tribute en el IRPF, el reembolso del impuesto sí puede incrementar la factura fiscal futura, dependiendo del tipo marginal del contribuyente.
Una exención cuestionada por los técnicos de Hacienda
Los técnicos de Hacienda vuelven a poner sobre la mesa una vieja reivindicación: recuperar el mínimo exento de 2.500 euros, que estuvo vigente entre 2013 y julio de 2018. Consideran incoherente que una ganancia del azar de hasta 40.000 euros no tribute, mientras que prestaciones sociales o ayudas públicas de cuantía muy inferior sí lo hacen.
Según sus estimaciones, reintroducir ese mínimo exento más reducido permitiría incrementar la recaudación en unos 10,7 millones de euros adicionales, lo que supondría un aumento cercano a un tercio sobre lo previsto actualmente en este sorteo.
Gestha subraya además que los premios de lotería no afectan al acceso a becas, ayudas o prestaciones, ya que no se integran en la base del IRPF, aunque sí pueden tener impacto en el Impuesto sobre el Patrimonio si el ganador supera los mínimos autonómicos establecidos.
El auge de premios en manos de sociedades y no residentes
Uno de los fenómenos que más preocupa a los técnicos es el fuerte repunte de grandes premios cobrados por sociedades, fundaciones y asociaciones. En 2024, este tipo de perceptores multiplicaron por más de 43 veces el importe de premios grandes respecto a años anteriores, un dato que contrasta con las caídas registradas en ejercicios previos.
En paralelo, también se ha detectado un aumento muy significativo de premios cobrados por no residentes, que se han multiplicado por más de 14. En estos casos, la retención practicada en origen es definitiva, por lo que no existe obligación de declarar posteriormente en España.
Gestha reclama autorización para investigar fiscalmente y por posibles delitos de blanqueo de capitales los más de 240 millones de euros en premios grandes percibidos por entidades jurídicas entre 2021 y 2024, así como analizar en detalle los premios abonados a no residentes durante el último ejercicio.
Más allá de la ilusión y la tradición, la Lotería del Niño confirma su papel como una fuente estable y previsible de ingresos para Hacienda. En un contexto de debate fiscal y necesidad de recursos públicos, este sorteo se consolida como un ejemplo de recaudación eficiente, automática y socialmente asumida, que cada año deja claro que, incluso cuando la suerte sonríe, el Estado siempre se lleva su parte.