Imagen: Haaretz.com en Youtube, Advanced Science, Universidad de Tel Aviv

Imprimen en 3D un corazón usando tejido humano

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El corazón impreso en 3D contiene células cardiacas y material biológico del paciente, lo que elimina el riesgo de rechazo inmunológico

Madrid, 16 de abril de 2019 (10:53 CET)

Investigadores israelíes de la Universidad de Tel Aviv han producido un corazón impreso en 3D utilizando células procedentes del paciente. La importancia del logro está en que  a pesar de su pequeño tamaño la versión impresa es totalmente compatible con el donante del material biológico.

Además, según los investigadores, es la primera vez que se imprime en 3D un órgano complejo completo utilizando tejido humano, algo que en el futuro sustituirá al transplante de órganos.

Como principal ventaja los órganos impresos en 3D con tejido del paciente son "celular, bioquímica y anatómicamente" iguales, lo que elimina el riesgo de rechazo inmunológico hacia el órgano transplantado, dicen los investigadores.

"La biocompatibilidad de los materiales utilizados es un factor crucial para eliminar el riesgo de rechazo del implante y el fracaso del tratamiento," explican en Advanced Science.

"El primer corazón humano impreso en 3D"

"Esta es la primera vez que alguien ha diseñado e impreso con éxito un corazón entero repleto de células y con vasos sanguíneos, ventrículos y cámaras", dice el profesor Tal Dvir que ha dirigido el proyecto. "Antes se había logrado imprimir en 3D solo la estructura de un corazón."

Por ahora, sin embargo, el corazón impreso en 3D por investigadores de la universidad de Tel Aviv no es completamente funcional.

Las células responden al estímulo y el corazón funciona en parte como debería, pero su tamaño está más próximo al de un roedor que al de un humano. "Las células pueden contraerse pero necesitamos que trabajen juntas para que realicen la función de bombeo," explica Dvir.

"Biotinta" que contiene células y tejido biológico del paciente

Para la impresión en 3D de tejidos vivos se utiliza "biotinta", un compuesto formado por hidrogel que contiene células cardiacas y elementos biológicos extraídos de la grasa del paciente.

La misma técnica se ha utilizado con éxito en la impresión de tejidos simples, como piel humana o córneas impresas en 3D.

Los investigadores creen que "tal vez en diez años habrá impresoras en hospitales de todo el mundo" produciendo órganos complejos y que "este procedimiento será rutinario."

Pero por ahora primero es necesario perfeccionar la impresión y "conseguir que el corazón impreso se comporte como un corazón," concluye del profesor Dvir en el comunicado.

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