Los wearable dan un paso más: Caixabank permite pagar con una pulsera

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La entidad catalana distribuirá 15.000 brazaletes inteligentes para realizar pagos sin contacto

03 de julio de 2014 (13:53 CET)

Ir a la playa o a la piscina sin llevar cartera pero poder comprar será más sencillo a partir de este verano. Caixabank ha dado una vuelta de tuerca a los wearable, los dispositivos inteligentes que se llevan en el cuerpo. Tiene listas 15.000 pulseras que permiten realizar transacciones sin contacto. Es decir, abonar un producto con sólo acercar el brazalete al datáfono.

 

El protocolo de uso será el mismo que el de las actuales tarjetas contactless de la entidad presidida por Isidro Fainé. El establecimiento sólo pedirá que el cliente ponga el número secreto si la factura final supera los 20 euros.

Primeros usuarios

La distribución empezará en breve. Serán los clientes que más uso dan a las tarjetas sin contacto del banco catalán los que se encarguen de probar el wearable. Se convertirá en la mayor experiencia en el mercado europeo en este sentido.

Para hacer el producto más atractivo, Caixabank permite que los usuarios diseñen la pulsera según sus gustos. Algo parecido a lo que ocurre con las tarjetas de la entidad. Se recogerá en las oficinas del banco y se podrá controlar a través de los canales habituales, como el portal on line.

El banco detalla que el brazalete lleva en su interior un microtag con la información encriptada de la tarjeta del cliente, por lo que cuenta con las mismas garantías de seguridad que cualquier otra forma de pago de la entidad. El chip permite conectar la pulsera con los datáfonos y realizar transacciones, a pesar de estar concentrado en un gadget de tamaño reducido. Está diseñado con cierre ajustable y materiales antialérgicos.
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