España instala 1,4 millones de conexiones de fibra óptica en el año de la pandemia

La red de alta velocidad llega ya hasta 12,1 millones de hogares en España, lo que representa el 64,5% de las residencias del país, según los datos de la CNMC

María, graduada en ADE de 26 años, teletrabaja desde su hogar. EFE

La pandemia de coronavirus no ha impedido que España continúe consolidándose como uno de los países europeos con mayor presencia de fibra óptica de internet en los hogares. En el último año se han instalado 1,4 millones de líneas nuevas de la denominada tecnología FTTH de alta velocidad, lo que representa un incremento del 13%.

La Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) ha calculado que, con este nuevo aumento, las líneas de fibra ya alcanzan en junio a un total de 12,1 millones de residencias en el país. Teniendo en cuenta que España cuenta con más de 18,7 millones de hogares distribuidos por su geografía, la conexión de alta velocidad ha llegado ya al 64,5%.

La apuesta por la fibra óptica ha provocado un descenso de los anteriores sistemas de internet en España. En este mismo periodo se han desactivado 700.000 líneas con la tecnología DSL, la conexión digital con cable.

El despliegue de la fibra óptica ha sido una de las grandes apuestas del Gobierno de Pedro Sánchez, que se ha vanagloriado en público en varias ocasiones de disponer de una red más amplia que la suma de países como Alemania, Francia, Italia y Reino Unido juntos.

En todo caso, el reto sigue marcado en lograr introducir esta tecnología en la España vaciada que continúa sufriendo los estragos de la desconexión digital. Un informe de UGT del mes de mayo advirtió que todavía había casi 3.000 poblaciones en donde no es posible acceder una conexión fija de alta velocidad, la mayor parte en Castilla y León. 

Como resultado, un total de 881.909 personas tienen actualmente dificultades para disponer de internet por fibra óptica debido a su lugar de residencia.

Movistar, Orange y Vodafone concentran las infraestructuras de fibra

El resultado de este cambio en la infraestructura de internet está marcado también por las inversiones realizadas por Movistar, Orange y Vodafone. Las tres grandes operadoras de telefonía concentran actualmente el 80,5% de la red de fibra óptica que recorre España.

La primera posición es para Movistar, que acumula el 36,5% de las líneas de alta velocidad. Le siguen de lejos Orange (24,3%), Vodafone (19,7%) o Más Móvil (12,9%). El resto de actores del sector apenas suma el 6,6% entre todos.

Esta concentración del mercado en tan pocas manos ya ha despertado algunas críticas de sus propios protagonistas.

El consejero delegado de Orange en España,  Jean-François Fallacher, ya advirtió en la última presentación de resultados sobre el deterioro que estaba sufriendo el fondo de comercio en España. “El desafío está en encontrar un equilibrio adecuado entre los que invierten y no”, remarcó.

El teléfono móvil le gana la partida al fijo

Paralelamente a la instalación de la fibra óptica, los operadores también han logrado ampliar su base de clientes de telefonía. En junio se alcanzaron las 55,23 millones de líneas móviles operativas en España, lo que supone un incremento del 1,9% con respecto al mismo periodo del año anterior.

Un total de 47,7 millones de líneas, la inmensa mayoría, se han contratado mediante un sistema de banda ancha de móvil. Esta modalidad ha protagonizado un incremento del 3,1% con respecto a junio de 2020, según los datos de la CNMC.

El móvil le va ganando la partida al fijo. Mientras las líneas portátiles se incrementan, las conexiones telefónicas de los hogares se reducen. En junio se cancelaron 40.832 más hasta situar el total en 18,73 millones. Es decir, 39,5 líneas por cada 100 habitantes.