Los turistas que viajen a Japón a partir de 2028 tendrán que cumplir un nuevo requisito. El país nipón implementará un sistema de permisos electrónicos para todos aquellos ciudadanos de países que hasta ahora no necesitaban un visado para estancias cortas, según ha avanzado el diario económico Nikkei. Las aerolíneas estarán obligadas a denegar el embarque a los viajeros que no cuenten con la autorización adecuada.
La ley de inmigración japonesa se reformará con el objetivo de seguir el modelo ESTA (Sistema Electrónico para la Autorización de Viaje) estadounidense. En consecuencia, se exigirá el pago de una tasa a los visitantes de corta duración de 74 países exentos de este tipo de visados.
Esta será la documentación necesaria para viajar a Japón
Está previsto que el proyecto de ley entre en vigor para el año fiscal 2028, que va desde abril de 2028 a mayo de 2029. Una vez se haga efectiva, será imprescindible que los turistas que visiten Japón por menos de 90 días aporten en línea información personal, el motivo del viaje y el lugar de alojamiento.
El objetivo principal de las autoridades niponas con esta medida es evitar la entrada de «extranjeros indeseables» en su país, así lo ha confirmado Sanae Takaichi, la primera ministra japonesa, el pasado viernes en el Parlamento durante su primer discurso tras su reciente victoria electoral.
Takaichi llegó al poder el pasado 21 de octubre y asegura que su intención es «facilitar la entrada a los visitantes que no son problemáticos», aunque de primeras esta medida, que ha recibido el nombre «JESTA» pueda parecer un obstáculo.

Por otro lado, la primera mujer en dirigir el país asiático ha señalado que otra de las prioridades también gira en torno a los extranjeros y es que quiere revisar las normas que permiten la compra de terrenos. Previamente, a finales de enero, ya planteó nuevas medidas para endurecer las leyes migratorias actuales. Una de ellas consistiría en establecer requisitos más estrictos para lograr la nacionalidad japonesa.
«Debemos tener en cuenta el hecho de que las actividades ilegales y las infracciones de las normas por parte de algunos extranjeros han creado una situación en la que la población se siente inquieta e injustamente tratada», indicó Takaichi el viernes.
Según datos oficiales, en junio de 2025, residían en Japón cuatro millones de foráneos y, además, se ha conseguido el récord de 42,6 millones de turistas ese mismo año. De esta manera, la inmigración y el turismo se han convertido en temas de actualidad.
Esta situación ha generado cierta controversia en algunos sectores de la sociedad japonesa, ya que consideran que existe una excesiva permisividad de las autoridades. En consecuencia, han crecido los partidos abiertamente xenófobos, como el derechista Sanseito.
