Descubre la Sierra de Francia: un enclave natural del sur de Salamanca

Rodéate de naturaleza y conoce los puntos clave de la Sierra de Francia, situada en el sur de la provincia de Salamanca, ¡no te arrepentirás!

La Sierra de Francia en Salamanca

La Sierra de Francia en Salamanca. Foto: Turismo Sierra de Francia

Al sur de la provincia de Salamanca, abarcando unas 630 hectáreas, se encuentra la impresionante Sierra de Francia. Esta área, parte del Sistema Central, no solo es una joya natural, sino también una pieza clave del patrimonio histórico y cultural de la región. Con 32 municipios bajo su influencia y atravesada por ríos como el Alagón, Cuerpo de Hombre, Batuecas, Quilamas y Francia, la Sierra de Francia se ha convertido en uno de los destinos turísticos más populares de la provincia.

Origen del nombre: un legado francés

La Sierra de Francia debe su nombre a un interesante episodio de la historia. Aunque la región fue habitada por romanos, visigodos y musulmanes, quedó casi desierta tras la reconquista. Fue el rey Alfonso IX de León quien, entre 1188 y 1230, impulsó su repoblación con colonos franceses y españoles del norte. Esta mezcla de culturas dejó una marca indeleble en la zona, perceptible aún hoy en apellidos como Bernal o Gascón, de clara influencia francesa.

Las Batuecas: un valle de ensueño

Dentro de la Sierra de Francia, Las Batuecas se destaca como un lugar de singular belleza y misterio. Este valle, situado entre La Alberca y Ladrillar, se caracteriza por su microclima único, gracias al cual se diferencian notablemente del resto de la sierra. El río Batuecas, que atraviesa el valle, le da su nombre. La fascinación que ejerce este lugar fue tal que Lope de Vega lo describió como un “perpetuo lugar de felicidad”. Dominando el paisaje, la Peña de Francia, con sus 1.727 metros, es el pico más alto y un punto de referencia visible desde lejos.

El microclima de Las Batuecas también influye en la gastronomía local. Platos contundentes como el chorizo, jamón, salchichón y el cabrito cuchifrito son típicos, proporcionando las calorías necesarias para combatir el frío de la región.

La frase “estar en las Batuecas” ha trascendido el ámbito local, llegando a ser reconocida por la Real Academia Española como sinónimo de estar absorto y embelesado, reflejando el estado de encanto que este valle puede inspirar.

El valle de Las Batuecas en Salamanca
El valle de Las Batuecas en Salamanca. Foto: Turismo de Salamanca

Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia: fe y altura

El Cabaco, uno de los pequeños municipios de la Sierra de Francia, alberga el Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, el santuario mariano más elevado del mundo. Situado a una gran altitud, ofrece vistas panorámicas impresionantes de la Sierra de Tamames y el Pantano de Gabriel y Galán.

Este conjunto arquitectónico incluye una iglesia gótica, un convento, una plaza y varios miradores, la mayoría construidos en el siglo XV, aunque algunos han sido modificados en los siglos XVII y XVIII. El santuario es accesible para visitantes durante todo el año, con horarios ampliados en verano.

El Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia
El Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia. Foto: YouTube Joaquín Herrero

La Alberca: un pueblo con encanto

La Alberca es quizás el municipio más emblemático de la Sierra de Francia y uno de los más reconocidos de toda la provincia de Salamanca. Con apenas 60 kilómetros cuadrados y una población de unos 1120 habitantes, ha sido declarado uno de los pueblos más bonitos de España. Su arquitectura serrana, con fachadas de entramados de madera y casas que aún albergan establos, es una muestra viva de la historia y la tradición local.

Entre sus principales atractivos, destaca la Antigua Cárcel, ahora convertida en un punto de interés turístico, y la iglesia y varias ermitas que completan la oferta cultural del pueblo.

El pueblo La Alberca en la Sierra de Francia de Salamanca
El pueblo La Alberca en Salamanca. Foto: laalberca.com

Un destino para todos los sentidos

Visitar la Sierra de Francia es mucho más que explorar un entorno natural. Es sumergirse en una región rica en historia, disfrutar de una arquitectura única y deleitarse con una gastronomía que hace honor a sus tradiciones. Con el verano trayendo un colorido especial al paisaje, es la temporada perfecta para descubrir este rincón de España. ¿Qué esperas para dejarte seducir por la Sierra de Francia?

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