JD reorganiza su cúpula en España: Waterson, CFO del grupo británico, nuevo presidente de Sprinter
La cadena, fundada en Alicante en 1995, fue el vehículo de entrada de JD en el mercado español
Sprinter de Carrefour Campanar de Valencia
JD Sports Fashion ha reorganizado la cúpula de su negocio en España con el relevo del consejero delegado del grupo, Régis Schultz, por su director financiero (CFO), Michael James Waterson, al frente de la compañía alicantina Sprinter Megacentros del Deporte.
El cambio, publicado en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme) de Alicante, recoge el cese de Schultz como consejero y presidente de la sociedad y el nombramiento de Waterson para ambos cargos. El mismo boletín incorpora un relevo idéntico en JD Canary Islands Sports.
El movimiento afecta a una de las principales sociedades españolas del grupo británico. Sprinter no es una filial menor dentro de JD, sino una de sus plataformas comerciales más relevantes en España. La cadena, fundada en Alicante en 1995, fue el vehículo de entrada de JD en el mercado español tras su toma de participación en 2011.
Posteriormente, el grupo profundizó la integración societaria del negocio ibérico a través de Iberian Sports Retail Group (ISRG), la estructura que articula buena parte de las operaciones vinculadas a Sprinter y Sport Zone en España y Portugal.
En sus cuentas depositadas en España y consultadas por este diario a través de Insight View, Sprinter tiene como sociedad dominante directa a ISRG y como dominante última a JD Sports Fashion.
Schultz había asumido la presidencia de Sprinter en 2023 tras la salida de Peter Cowgill, en el marco de los cambios en la dirección de JD. Con el relevo publicado ahora en el Borme, el ejecutivo deja los cargos societarios en varias filiales españolas.
La gran mejora de Sprinter
El cambio se produce en un momento de recuperación de los resultados de Sprinter. Según las últimas cuentas depositadas por la sociedad, correspondientes al ejercicio cerrado el 31 de enero de 2025, la compañía registró una cifra de negocio de 650,3 millones de euros, frente a los 662,2 millones del ejercicio anterior. Pese al ligero retroceso en ventas, la empresa mejoró su rentabilidad: el resultado de explotación ascendió a 44,5 millones de euros, frente a los 10 millones del año previo.
La mejora se trasladó también al resultado final. Sprinter cerró el ejercicio con un beneficio neto de 33,9 millones de euros, tras las pérdidas de 13,4 millones registradas en el ejercicio anterior.Además, Sprinter declaró una plantilla media superior a 8.100 trabajadores, frente a unas 4.900 personas en el ejercicio anterior.