McKinsey advierte que es más relevante la IA en el coche que una marca como Ford, BYD, Tesla o Volkswagen

La consultora asegura que se vuelve a los coches pequeños para reducir al máximo la financiación necesaria

Imagen generada por la IA para ilustrar esta noticia

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El parámetro principal sobre el que se construía un fabricante de autoḿoviles se está empenzando a desmoronar por la inteligencia artificial. La marca pierde relevancia en la industria que pensó que la electrificación era la disrupción que iba a cambiar el modelo de negocio. La consultora McKinsey va más allá y asegura que la Inteligencia Artificial es elemento crítico para la industria.

Da igual que se parta de marcas centenarias como Ford o Renault, líderes del mercado europeo como Volkswagen o emblemas que nacieron con el boom eléctrico como Tesla o BYD, McKinsey advierte: «Los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS) y la inteligencia artificial se están convirtiendo en factores diferenciadores clave».

Y lo explica: «Los consumidores dan mayor importancia a los ADAS, las tecnologías de propulsión, las experiencias digitales y el software del vehículo, mientras que las fuentes tradicionales de diferenciación, como la imagen de marca, el diseño y la comodidad, pasan a un segundo plano».

La intelegencia artificial en la automoción tiene una doble vertiente de uso. Por un lado, está la que se liga a la conducción autónoma. Según la encuesta de McKinsey, «En todos los mercados, aproximadamente uno de cada cuatro encuestados afirma que estaría muy dispuesto a cambiar de marca por una mejor funcionalidad de conducción autónoma. Este interés es mayor en China (50 %) y entre las generaciones más jóvenes, los compradores de vehículos eléctricos y quienes adquieren automóviles de marcas premium», aseguran.

El deseo es tener un nivel de conducción autónomo «nivel 2+», es decir, que el coche acelere, frene y gire sólo en las autopistas, pudiendo también realizar adelantamientos y cambios de carril automáticos así como incorporación y salida de autopistas. Por supuesto, también estacionamiento completamente automático. Pese a todos estos avances, el conductor en el nivel 2 de conducción autónoma sigue siendo el responsable de la conducción del vehículo. En el nivel 3 ya no lo es (y todavía no está homologado de manera general).

El otro lugar donde la IA se ha convertido en un factor crítico para el sector de la automoción es en la comercialización. «A nivel mundial, el proceso de compra de vehículos se está volviendo cada vez más omnicanal y con mayor presencia de inteligencia artificial», explica McKinsey.

La consultora detalla que «los consumidores más jóvenes y los compradores de vehículos eléctricos en Europa y Estados Unidos son más propensos a utilizar herramientas de IA durante el proceso de búsqueda de vehículos». De hecho, el 28% de los compradores encuestados menores de 45 años utilizaron herramientas de IA durante su última compra de automóvil, un porcentaje que se desploma hasta el 5% en los mayores de 45 años.

La búsqueda del coche pequeño

Otra de las conclusiones del informe de McKinsey es una tendencia hacia los vehículos más pequeños, lo que en el lenguaje del sector se identifica como plataformas A y B, es decir, hasta poco más de cuatro metros de longitud del vehículo.

El 32% de los encuestados planea posponer la compra de su próximo vehículo debido a limitaciones financieras, y el 45% afirma que considerará categorías de vehículos más pequeñas de las previstas inicialmente para ajustarse a su presupuesto. «Las presiones financieras son aún mayores en ciertos grupos, como los hogares con hijos, los consumidores con menores ingresos disponibles y los residentes de zonas rurales, lo que afecta tanto a los presupuestos para vehículos como a los plazos de compra», detalla McKinsey.

Aproximadamente el 50% de los encuestados a nivel mundial planea destinar menos de 40.000 dólares para la compra de su vehículo en todos los segmentos, y el 37% (cuatro puntos porcentuales más que el año pasado) indica que planea comprar un automóvil en el segmento de vehículos A o B. Los clientes que buscan vehículos A/B (compactos o subcompactos) destinan incluso menos que otros consumidores, ya que el 31% afirma que solo planea gastar hasta 20.000 dólares en un automóvil nuevo y otro 24% destina menos de 30.000 dólares.

La encuesta McKinsey Mobility Consumer Pulse 2026 está basada en las respuestas de más de 20.000 usuarios de movilidad en China, Alemania, Japón, Reino Unido y Estados Unidos.

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