Ofensiva del sindicato agrario contra Mercadona por no identificar el origen del arroz
España es deficitaria en arroz, está aumentando la importación y la normativa europea no obliga a identificar el origen de este producto

El sindicato agario La Unió de Llauradors ha subido el tono cargando contra Mercadona. El objetivo es hacerse eco de su reivindicación de que el arroz, un producto tan autóctono como deficitario en volumen, tenga identificado su origen en los puntos de venta. Esta cuestión ahora no es habitual ya que no es obligatorio. De hecho, lo que busca La Unió es que Bruselas convierta en obligatorio identificar el origen de cada grano.
La crítica empezó en marzo cuando esta asociación de agricultores y ganaderos anunció que había una caída del precio del arroz esta campaña de un 8% en un contexto de subida de las importaciones del 15%.
La nota de prensa caminó por terrenos técnicos. Dijeron: «En esta campaña las cotizaciones oscilan de media entre 0,60 (japónica o redondo) y 0,38 €/kg (índica o largo), en la pasada se pagaba a 0,65 y 0,44, lo que supone una diferencia de precio del 8% en redondo y del 15% en índica. Hace dos campañas el redondo se cotizaba a 0,69 €/kg».
El resumen era que España importó el pasado año un total de 418.447 toneladas de arroz, un 15% más que en 2023. El 68% de esas importaciones provenía de solo cuatro países (Myanmar el 26%, Argentina el 16%, Uruguay el 15% y Pakistán el 11%).
El 20 de mayo llegó otra comunicación en la que señalaron ya a la empresa importadora. Había llegado a la Comunidad Valenciania 6.000 toneladas «que va dirigido a la empresa Herba Ricemill del Grupo Ebro Foods y que cuenta con marcas tan importantes como La Fallera, Sos, Brillante o la Cigala, entre otros».
El objetivo se consiguió parcialmente ya que «llegaron comentarios», aseguran desde La Unión con ese mensaje críptico a la vez de sugerente. La decisión ha sido subir el tono («ahora ya no se puede subir más») y ayer La Unió mandó una nota de prensa con el titular: «LA UNIÓ denuncia una nueva entrada de arroz importado por el puerto de Valencia de otro barco con 5.000 toneladas para Arrocerías Pons, proveedor de Mercadona«.
Carles Peris, secretario general de la Unió, reconoce en conversación con Economía Digital que no existe ninguna ilegalidad en lo hecho por el proveedor de Mercadona pese que a su asociación habla de una «denuncia». De hecho, ratifica que el objetivo es provocar un cambio legislativo a nivel europeo que haga que el arroz sea de los alimentos en los que está obligado indicar dónde se ha cultivado.
Diferencia entre el arroz y la naranja
La lucha con el arroz se asemeja a la que años atrás se tuvo con la naranja, aunque existen notables diferencias entre ambos productos. El primero, y más importante, es que hay muchos meses del año en el que la Comunidad Valenciana es excendentaria en cítricos, por lo que se ha acordado que los supermercados valencianos como Mercadona, Consum o Masymas (no así los de otros orígenes) anuncian cuándo empiezan su campaña producto valenciano y el volumen.
Se acepta, por que no hay otro remedio ni alternativa, que cuando no existe producto fresco local se recurra a la importación, una práctica que está muy limitada en el tiempo.
Sin embargo, con el arroz la situación es distinta. El hecho de ser un producto seco, que no requiere la refrigeración de los cítricos y permite su almancenaje, hace que su venta no esté tan vinculada a la temporada. El factor más importante es que no hay campos de arroz suficientes para todo el consumo de arroz que hay que en España. Es decir, necesariamente se tiene que importar.
La discrepancia comercial está en la medida de que cuanto más arroz se importe, más presión a la baja hay en la producción local, aunque el hecho de ser deficitario hacer que, irremediablemente, se tenga que importar. En un contexto como actual de aumento del consumo, el déficit de arroz que tiene España entre lo que consume y lo que produce es cada año mayor.
La petición por parte de La Unió es que se identifique el origen español del arroz, lo que se presupone que tendría un impacto sobre el valor y, por tanto, sobre el margen del agricultor. La normativa actual no obliga a ese reconocimiento. Consultada Mercadona por parte de Economía Digital sobre la postura expuesta por la Unió optaron ayer por no hacer comentario alguno.