Nueva línea de financiación de Cajamar para damnificados por daños meteorológicos en Andalucía
La entidad refuerza su apoyo al sector agrario con préstamos, anticipos de seguros y ayudas a tipo 0 % para acelerar la recuperación tras las borrascas
La entidad refuerza su apoyo al sector agrario con préstamos, anticipos de seguros y ayudas a tipo 0 % para acelerar la recuperación tras las borrascas
Cajamar ha activado una línea de financiación en condiciones preferentes para agricultores, empresas, cooperativas, comunidades de regantes y autónomos afectados por los recientes temporales que han azotado diversas poblaciones andaluzas. La iniciativa, que tiene como objetivo facilitar la recuperación económica del sector primario, permitirá afrontar pérdidas, reconstruir infraestructuras dañadas y restablecer la actividad productiva en el menor plazo posible.
Las borrascas registradas en las últimas semanas han provocado graves daños materiales en explotaciones agrícolas y ganaderas, caminos rurales, redes de riego y estaciones de bombeo, entre otras infraestructuras esenciales para el desarrollo del campo andaluz. Ante esta situación, Cajamar ha puesto en marcha un paquete de medidas financieras diseñado para ofrecer liquidez inmediata y aliviar la carga económica de los afectados.
Instrumentos financieros para la recuperación
Entre las medidas habilitadas destacan los préstamos de inversión destinados a la reconstrucción y puesta en marcha de explotaciones agrícolas y ganaderas, así como la reparación de las redes de riego de las comunidades de regantes afectadas. Asimismo, la entidad ofrece el anticipo de indemnizaciones de seguro y la financiación de la prima de Agroseguro a tipo de interés del 0 %, una herramienta clave para garantizar la continuidad de la cobertura frente a futuros siniestros.
Estas condiciones preferentes buscan proporcionar soluciones ágiles y adaptadas a las necesidades reales del territorio, en un contexto en el que muchas explotaciones han visto comprometida su viabilidad a corto plazo. El acceso a liquidez inmediata permitirá a agricultores y ganaderos asumir los costes de reposición de maquinaria, rehabilitación de instalaciones y adquisición de insumos necesarios para reactivar la producción.
Daños en el corazón olivarero andaluz
A la espera de cuantificar los daños definitivos, las provincias de Córdoba y Jaén, epicentro de la campaña de la aceituna, figuran entre las más castigadas por los fenómenos meteorológicos. Las lluvias intensas y el viento han afectado de forma significativa al olivar, así como a cultivos de cítricos y patata, comprometiendo rendimientos y calidad de la cosecha.
En la provincia de Málaga, los efectos del temporal han impactado en el olivar tradicional, los cereales y diversas explotaciones ganaderas. Las comarcas más afectadas han sido la Serranía de Ronda, considerada la zona con mayores daños, junto a la Costa del Sol occidental y la zona norte provincial, donde los destrozos en infraestructuras rurales dificultan el acceso a fincas y la logística agrícola.

Impacto en Granada y cultivos especializados
En Granada, las fuertes lluvias y rachas de viento han causado perjuicios en el cultivo de la aceituna. Especialmente significativa ha sido la situación en Huétor Tájar, donde las precipitaciones han afectado al espárrago en pleno periodo de precosecha, un momento crítico que determina la calidad y el valor comercial del producto. Las pérdidas en este cultivo especializado suponen un duro golpe para la economía local, altamente dependiente de esta producción.
Inundaciones en Andalucía Occidental
En las provincias de Cádiz, la Campiña sevillana y Huelva registraron inundaciones que impidieron la siembra de cereales, productos hortícolas y patatas. En Huelva, además, se han reportado daños en invernaderos, estructuras esenciales para la producción intensiva.
En Sevilla, los cultivos de cítricos y hortícolas han sufrido anegamientos y problemas fitosanitarios derivados del exceso de humedad, lo que podría repercutir en la oferta de productos frescos en los próximos meses.
Presencia sobre el terreno y apoyo directo
Directivos y profesionales de Cajamar han visitado las zonas afectadas para conocer de primera mano la magnitud de los daños y mantener contacto directo con agricultores, cooperativas y empresas locales. Este enfoque de proximidad permite evaluar necesidades específicas y agilizar la tramitación de ayudas, evitando demoras administrativas que puedan agravar la situación económica de los afectados.
La entidad reafirma así su compromiso histórico con el sector agroalimentario andaluz, considerado estratégico tanto por su peso económico como por su papel en la cohesión territorial y el mantenimiento del empleo rural. Con esta línea de financiación extraordinaria, Cajamar busca no solo paliar los efectos inmediatos del temporal, sino también contribuir a la resiliencia del campo andaluz frente a fenómenos climáticos cada vez más frecuentes e intensos.
Un respaldo clave para la estabilidad del sector
La activación de estas medidas llega en un momento especialmente delicado para el sector primario, que enfrenta el aumento de costes de producción, la volatilidad de los mercados y los efectos del cambio climático. El respaldo financiero permitirá a los afectados recuperar la normalidad y planificar las próximas campañas con mayor seguridad.
Con iniciativas como esta, Cajamar refuerza su papel como aliado estratégico del mundo rural, ofreciendo soluciones concretas que permiten a agricultores y ganaderos superar situaciones adversas y garantizar la continuidad de una actividad esencial para la economía y la seguridad alimentaria.