Agrosevilla otea adquisiciones en 2026 tras tocar techo en los 200 millones de facturación
La cooperativa fía a la innovación y al crecimiento inorgánico su próximo salto para su 50 aniversario, mientras exige contundencia a la UE ante la guerra comercial abierta
Depósitos de fermentación de las aceitunas de Agrosevilla. Imagen: ED
Una de las mayores exportadoras mundiales de aceituna de mesa se prepara para dar un golpe en el tablero corporativo. Tras años marcados por una compleja coyuntura geopolítica y las inclemencias climáticas, Agrosevilla ha consolidado sus posiciones y busca nuevos horizontes. La compañía, que cerrará 2025 con un balance «muy parecido al año 2024», toca techo en las ventas, pero prepara el terreno para un 2026 que promete agitar el sector.
Julio Roda, director general de Agrosevilla, durante su conversación con Economía Digital, ha adelantado el cierre del último ejercicio: «Tenemos un EBITDA recurrente de casi el 15 % y una buena tasa de beneficios». Pero también ha reconocido un alto en el camino, al congelarse su cifra de negocio por la caída del precio de la materia prima en origen, un factor crítico teniendo en cuenta que el coste de abastecimiento ha supuesto aproximadamente el 50 % de su producción.
«Tenemos que vender mucho más volumen para compensar la bajada del precio», ha detallado Roda, quien ha aclarado que la norma no escrita del sector ha dictado históricamente que «por cada punto de precio que tú bajas, tienes que crecer dos puntos de volumen para compensar». A ello se ha sumado una cosecha corta y un entorno internacional que el directivo ha calificado de especialmente «convulso».
Con la mirada puesta en 2027, año en el que Agrosevilla cumplirá medio siglo de historia, la firma andaluza ya ha diseñado su próxima fase expansiva. Roda ha confirmado que, más allá de recuperar orgánicamente los volúmenes perdidos en Norteamérica, la empresa ha activado el radar corporativo. «Estamos explorando posibilidades de tener alguna adquisición o fusión con alguna otra compañía», ha avanzado el director general.
Este proceso de expansión también ha contemplado la posibilidad de «crecer en el número de cooperativistas» para engrosar un coloso agrícola que hoy ya requiere de 550 personas en plantilla para gestionar 7,2 millones de árboles a través de 4.500 agricultores y 13 cooperativas de primer grado.
La reconquista de España
Esta ambición expansiva global ha chocado, paradójicamente, con la realidad de su mercado doméstico. Pese a tener presencia en casi 80 países, España apenas representa el 5 % de sus ventas: el mercado nacional «es una asignatura pendiente a abordar», ha reconocido el directivo de Agrosevilla.
Para reconquistar este terreno, Agrosevilla ha ultimado su ofensiva en el canal food service y el lanzamiento de un proyecto «muy innovador» del que no ha querido dar más detalles.
Pero si hay un frente que ha desgastado a la dirección ha sido la inestabilidad institucional. Estados Unidos, que llegó a ser su principal mercado representando «más del 25 % de la compañía», ha caído a la segunda posición tras ser superado por Oriente Medio. El motivo ha sido la agresiva política que arrancó con la administración de Donald Trump, presidente de EE. UU. desde 2025, que ha encarecido su producto frente a rivales emergentes como Marruecos o Egipto.
Roda ha sido tajante sobre la inacción de Bruselas ante estos aranceles tras los fallos favorables de la OMC: «Nos escuchan, nos comprenden, se solidarizan, pero no actúan».
Una pasividad diplomática que ha llovido sobre mojado tras el reciente pacto europeo con Mercosur, que el director general ha definido como una «lamentable noticia». Según el acuerdo, las exportaciones europeas de aceituna a esa zona de Latinoamérica tienen un arancel del 12,6 %; mientras que, al revés, no existe ninguna tasa.
Como contrapartida, la firma ha buscado oxígeno en Asia; concretamente en la India, donde la reciente desaparición de un impuesto de casi el 50% les ha abierto «una ventana para poder entrar».
El clima, la verdadera amenaza
Sin embargo, la verdadera fuente de incertidumbre para Agrosevilla no ha residido en los despachos, sino en el cielo. «Lo más importante que tiene esta categoría es la gestión del agua», ha alertado Roda. La última campaña ha evidenciado esta vulnerabilidad: partiendo de previsiones de crecimiento del 20 %, la sequía ha hundido el volumen final.
En esta línea, Agrosevilla ha exigido a las administraciones un plan nacional hídrico transversal: «O creamos unas infraestructuras suficientes para que haya agua, o Andalucía va a tener un serio problema».
A la sequía se suma, como colofón, el atasco urbanístico local, ya que la compañía sevillana mantiene paralizada la ampliación de su principal centro de operaciones en La Roda de Andalucía por el atasco de los trámites burocráticos: «No tenemos sitio para poder desarrollarnos».