Audax Renovables (José Elías) firma un sólido 2025: EBITDA por encima de los 115 millones
El grupo energético acelera su expansión internacional y refuerza su integración vertical tras encadenar tres ejercicios con beneficios sólidos
José Elías dueño de Audax Renovables
El grupo energético presidido por José Elías Navarro ha cerrado 2025 con un EBITDA ajustado de 115,6 millones de euros, manteniéndose por tercer ejercicio consecutivo por encima de la barrera de los 100 millones. La ci fra prácticamente replica el resultado del año anterior, lo que evidencia una capacidad de resistencia destacada en un contexto de volatilidad en los precios energéticos.
La compañía, con sede en Badalona, alcanzó unos ingresos de 1.884 millones de euros, lo que supone un descenso del 5,2% respecto a 2024. Esta reducción no responde a una caída en volúmenes, sino al efecto de un entorno de precios más moderado que impactó en el ingreso unitario. A pesar de ello, el beneficio neto ajustado se situó en 43,5 millones de euros, en línea con los 44 millones obtenidos el año anterior.
El negocio internacional volvió a ser determinante, aportando más del 74% del EBITDA total. Esta diversificación geográfica se consolida como uno de los pilares estratégicos del grupo, que opera en varios mercados europeos tanto en generación como en comercialización de energía.
Fortaleza financiera y disciplina en el endeudamiento
La compañía mantiene una estructura de balance equilibrada. La ratio deuda neta/EBITDA se situó en 2,3 veces, cumpliendo por tercer año consecutivo el objetivo estratégico de mantenerse por debajo de 3,0 veces. Esta métrica refuerza la percepción de solvencia en un sector intensivo en capital.
Durante el ejercicio, la deuda bruta apenas aumentó un 1,3%. El grupo emitió un bono verde por importe de 75 millones de euros y, al mismo tiempo, amortizó un bono convertible de 125 millones en noviembre. Esta gestión activa del pasivo refleja una política financiera orientada a equilibrar crecimiento e inversión con control del riesgo.
Los resultados se presentan en términos ajustados para facilitar la comparación entre ejercicios. La empresa neutraliza impactos extraordinarios, como los mayores costes de operación derivados del apagón registrado en abril en la península ibérica, los efectos del tipo de cambio del florín húngaro o ingresos no recurrentes asociados a amortizaciones de bonos.
Comercialización: crecimiento de clientes y volumen
La división de comercialización se erigió como el principal motor del grupo, aportando 103,2 millones de euros al EBITDA ajustado. La cartera de clientes creció un 5,8%, hasta alcanzar los 462.000 puntos de suministro, consolidando la base comercial en siete países europeos.
Durante 2025, la compañía suministró 15,9 TWh de energía, lo que representa un incremento del 2,6% interanual. De ese total, 10,3 TWh correspondieron a electricidad y 5,6 TWh a gas. Este aumento del volumen vendido compensa parcialmente el impacto de precios más bajos en el mercado mayorista.
La energía gestionada ascendió a 17 TWh, un 3,2% más que el año anterior. Destaca el comportamiento de la filial neerlandesa, con un crecimiento superior al 10%, y el fuerte impulso en Iberia, donde el avance superó el 20%. Además, el segmento industrial —incluyendo pymes y grandes clientes— representa el 93% de la cartera, lo que refuerza la estabilidad de ingresos y la orientación hacia clientes de mayor consumo.

Generación: expansión de capacidad y apuesta por el almacenamiento
La división de generación aportó 12,4 millones de euros al EBITDA ajustado, apoyada en un incremento del 21,5% de la potencia instalada, que alcanzó los 325 MW. Este crecimiento responde tanto a nuevas inversiones como a la estrategia de integración vertical del grupo.
Entre los hitos del ejercicio destaca la entrada en operación del proyecto solar Lucero, en Sevilla, con 57,5 MWp, actualmente el mayor activo fotovoltaico del grupo en España. Esta incorporación refuerza la capacidad productiva propia y contribuye a la reducción de exposición a mercados externos.
La empresa también avanza en la hibridación de su cartera mediante sistemas de almacenamiento energético (BESS). El objetivo es integrar baterías en sus plantas solares españolas, optimizando la gestión de la energía y alineándose con las metas del plan estratégico. En total, la cartera de proyectos asciende a 1.037 MW distribuidos entre España, Portugal, Italia, Francia, Polonia y Panamá, un 9% más que en 2024.
Nueva hoja de ruta hasta 2030
En noviembre, el grupo presentó su Plan Estratégico 2026-2030, que se articula en cuatro pilares: expansión en generación, crecimiento en comercialización, entrada en telecomunicaciones y desarrollo del negocio tecnológico. La compañía aspira a registrar crecimientos de doble dígito en EBITDA y beneficio neto, con el objetivo de alcanzar 180 millones y 85 millones de euros, respectivamente, al final del periodo.
El director general, Óscar Santos, subrayó que los resultados de 2025 reflejan la consolidación y madurez del modelo de negocio. Según explicó, la empresa encara la nueva etapa con disciplina financiera y una gestión prudente del riesgo, elementos que considera diferenciales en un entorno energético cambiante.
Fundada en 2000, la compañía comenzó a cotizar en el mercado secundario español en 2003 y dio el salto al mercado continuo en 2007. Desde marzo de 2020 forma parte del índice IBEX Small Cap. Con una capitalización bursátil superior a los 600 millones de euros y más de 800 profesionales, el grupo consolida en 2025 una trayectoria de crecimiento sostenido que combina expansión internacional, disciplina financiera y compromiso con la transición energética.