Lujo en pleno centro de Málaga: el hotel de Correos tendrá terraza panorámica y tarifas premium
La histórica torre inicia su renacimiento como cinco estrellas gran lujo con 165 habitaciones y tarifas medias superiores a los 300 euros por noche
La antigua torre de Correos de Málaga. Foto: Ayuntamiento de Málaga
Tras más de una década y media sumido en el abandono, el emblemático edificio de Correos, situado en una de las principales arterias de Málaga, encara por fin su reconversión en un establecimiento hotelero de máximo nivel. La aprobación inicial del Estudio de Ordenación presentado por el fondo propietario, Nistba Spain, marca el primer paso administrativo hacia una operación que aspira a redefinir el segmento premium en el centro urbano.
El proyecto contempla la implantación de un hotel cinco estrellas gran lujo, concebido para atraer a un viajero internacional de alto poder adquisitivo. No se trata únicamente de recuperar un inmueble degradado, sino de convertirlo en un nuevo icono arquitectónico y turístico dentro de la estrategia de posicionamiento de Málaga como destino sofisticado.
La iniciativa incluye un condicionante claro: antes de solicitar licencia de obras y activar el uso hotelero, la propiedad deberá acreditar un acuerdo vinculante con una cadena de prestigio internacional, con presencia operativa en al menos tres continentes y experiencia demostrada en el segmento del gran lujo. La exigencia busca garantizar un estándar acorde con la ambición del proyecto.
Un operador internacional para un proyecto estratégico
El documento urbanístico subraya que la explotación deberá recaer en un grupo con reconocimiento global en el sector del lujo. Aunque no es obligatorio pertenecer a una marca concreta, se valora positivamente que el futuro gestor forme parte de firmas como Mandarin Oriental Hotel Group, Four Seasons Hotels and Resorts o The Ritz-Carlton, entre otras referencias internacionales.
Esta orientación enlaza con la política municipal de atraer operadores capaces de elevar el perfil turístico de la ciudad y generar un efecto tractor sobre otros segmentos económicos. La experiencia de implantaciones recientes en la Costa del Sol demuestra que la llegada de marcas globales no solo impacta en la ocupación hotelera, sino también en restauración, comercio y servicios asociados.
El requisito de una tarifa media diaria (ADR) no inferior a 300 euros por habitación refuerza la vocación premium del establecimiento. Este umbral sitúa al futuro hotel en la franja alta del mercado, consolidando la apuesta por un cliente internacional que prioriza ubicación, diseño, exclusividad y servicios diferenciales.
Inversión millonaria y ampliación edificable
La transformación del antiguo inmueble exigirá una inversión estimada cercana a los 52,5 millones de euros. De esta cifra, más de 20 millones se destinarán a la rehabilitación integral de la estructura existente, mientras que otros 8,5 millones se emplearán en la construcción de nuevos volúmenes autorizados por el incremento del techo edificable.
La ordenación permite ampliar la superficie en casi 3.900 metros cuadrados adicionales, alcanzando un total próximo a los 17.500 metros. Este aumento resulta clave para cumplir con el número mínimo de habitaciones exigido por la categoría propuesta y para incorporar espacios comunes acordes con un hotel de gran lujo.
El diseño final contempla 165 habitaciones de nivel premium y 96 plazas de aparcamiento distribuidas en dos plantas subterráneas. La ejecución completa del proyecto podría extenderse durante cuatro años desde la aprobación definitiva, una vez superados los trámites de información pública e informes sectoriales pendientes.

Reconfiguración arquitectónica y nueva vida para la torre
Desde el punto de vista constructivo, el plan prevé una intervención profunda. Parte del basamento actual será demolido para permitir la excavación de dos sótanos destinados a aparcamiento y servicios técnicos. Posteriormente se reconstruirá esa zona con una altura equivalente a la existente más una planta adicional de alojamientos.
La torre principal también experimentará una transformación significativa. Se eliminará la celosía de paneles que actualmente la recubre, sustituyéndola por un cerramiento que permita mayor entrada de luz natural y la incorporación de terrazas accesibles desde las habitaciones. La intención es compatibilizar el respeto al carácter brutalista original con las necesidades funcionales de un hotel contemporáneo.
Además, las actuales pasarelas técnicas se reconvertirán en terrazas privadas, otorgando a cada estancia una relación directa con el exterior. Este gesto arquitectónico pretende convertir las vistas en uno de los principales atractivos del establecimiento, aprovechando su posición estratégica en el tejido urbano.
Terraza panorámica, piscina y vistas 360 grados
Uno de los elementos más llamativos será la gran terraza situada en los niveles superiores. En la antigua planta diáfana se proyecta un espacio dedicado a restauración, cafetería, spa y gimnasio, conectado con una amplia terraza con piscina y vistas abiertas hacia el centro histórico, el río y el entorno de la iglesia de San Pablo.
La cubierta, ubicada en el nivel más alto, albergará el restaurante y la cafetería principales, rodeados por una terraza perimetral que permitirá recorrer el edificio y disfrutar de panorámicas de 360 grados sobre Málaga. Esta oferta busca posicionarse como nuevo mirador urbano y punto de encuentro gastronómico tanto para huéspedes como para público local.
La distribución interior combina zonas comerciales en plantas bajas con áreas comunes como lobby, salones, comedor y espacios de bienestar en niveles intermedios. Las plantas superiores se reservan íntegramente a alojamientos, consolidando un esquema funcional coherente con la categoría prevista.
Impacto económico y regeneración urbana
Más allá del componente arquitectónico, el proyecto tendrá un impacto económico relevante. Durante la fase de ejecución se prevé la creación de más de 210 empleos a tiempo completo, mientras que la explotación del hotel podría generar en torno a 150 puestos de trabajo estables.
La propiedad ya ha iniciado tareas de limpieza y retirada de escombros en el interior, tras años de vandalismo y deterioro. Antes de acometer la rehabilitación definitiva, se realizarán estudios geotécnicos y estructurales para garantizar la estabilidad del edificio y su adecuación al nuevo uso.
La recuperación del antiguo Correos simboliza un paso más en la transformación del centro de Málaga hacia un modelo urbano orientado a la calidad y al turismo de alto valor añadido. Con una terraza panorámica, tarifas premium y la posible llegada de una gran cadena internacional, el inmueble aspira a convertirse en nuevo referente del lujo urbano en la capital de la Costa del Sol.