Pedro Saura en el punto de mira: CCOO amenaza con nuevas protestas en Correos
CCOO denuncia un cambio impuesto sin negociación que amenaza el empleo y el servicio postal público
La tensión laboral vuelve a instalarse en Correos y sitúa directamente al presidente de la compañía, Pedro Saura, bajo el foco sindical. La Sección Sindical de CCOO en Correos de Córdoba ha lanzado una advertencia contundente: si la empresa no se sienta a negociar el nuevo modelo de reparto, el conflicto escalará con movilizaciones en la provincia y podría extenderse al resto del país. El sindicato considera que lo que se presenta como pruebas piloto es, en realidad, el inicio de una reestructuración de gran calado que afectará a miles de trabajadores y al propio servicio postal público.
La alarma sindical no se limita al ámbito provincial. Según CCOO, el plan que la dirección de Correos pretende implantar responde a una estrategia diseñada a nivel estatal, con consecuencias directas sobre cerca de 28.000 carteros y carteras en toda España. Las experiencias anunciadas en Peñarroya y Lucena serían solo el primer paso de un proceso mucho más amplio, articulado de forma progresiva y, según el sindicato, sin transparencia ni negociación colectiva.
El conflicto emerge en un momento especialmente sensible para la empresa pública, inmersa en un proceso de transformación profunda y con un horizonte marcado por la necesidad de garantizar la viabilidad económica sin deteriorar su función social. Para CCOO, sin embargo, el rumbo elegido por la actual presidencia prioriza el ajuste de costes frente al empleo y la calidad del servicio, abriendo un escenario de confrontación laboral que amenaza con intensificarse en los próximos meses.
Un plan estatal que arranca con pruebas piloto
CCOO sostiene que el denominado “Nuevo Modelo Operativo” no es una iniciativa aislada, sino un proyecto estructurado en varias fases que ya ha comenzado a desplegarse. La primera etapa contempla 71 pruebas piloto en todo el país, de las cuales 17 se concentran en Andalucía, un dato que el sindicato interpreta como una clara señal de la voluntad de extender el modelo al conjunto de la red postal.
La elevada concentración territorial no es casual, según la organización sindical. El objetivo final sería aplicar este sistema en las cerca de 2.500 carterías existentes en España, alterando de forma sustancial la organización del trabajo en Correos. Para CCOO, la falta de información previa y de documentación técnica refuerza la idea de que se trata de un proceso diseñado de arriba abajo, sin contar con la plantilla ni con los representantes de los trabajadores.
El sindicato denuncia además una estrategia deliberadamente opaca, en la que los cambios se introducen de forma fragmentada para minimizar la contestación social. Bajo la apariencia de pruebas experimentales, se estaría ensayando un modelo destinado a consolidarse, con efectos permanentes sobre el empleo, las condiciones laborales y la prestación del servicio postal público.
Córdoba como anticipo de un cambio generalizado
En la provincia de Córdoba, la preocupación es especialmente intensa. Las pruebas piloto previstas en Peñarroya y Lucena afectarían inicialmente a dos centros, pero CCOO advierte de que son solo la antesala de una implantación total que alcanzaría a las 56 carterías de la provincia. El impacto directo recaería sobre 356 trabajadores y trabajadoras, que verían modificados recorridos, turnos, centros de trabajo y condiciones laborales.
El nuevo modelo introduce una reorganización profunda del reparto, con cambios constantes en los itinerarios y una mayor movilidad funcional y geográfica. Según el sindicato, estas modificaciones generarían un grave desorden operativo, dificultando la planificación diaria y afectando negativamente a la ciudadanía, a las empresas y a las instituciones que dependen del servicio postal.
CCOO alerta también del riesgo añadido en un contexto electoral. La reorganización del reparto, aplicada sin refuerzos de personal ni planificación suficiente, podría comprometer la correcta distribución de la documentación electoral en futuros procesos autonómicos, un aspecto especialmente sensible para una empresa pública como Correos.

Algoritmos, sobrecarga y contratación cero
Uno de los puntos más críticos para el sindicato es el sistema de gestión del reparto, basado en recorridos variables diarios asignados mediante algoritmos. CCOO denuncia que este modelo normaliza la no cobertura de ausencias, consolidando una política de contratación cero que incrementa la carga de trabajo de la plantilla existente.
La sobrecarga laboral se traduce, según el sindicato, en mayores riesgos psicosociales, con un aumento del estrés, la ansiedad y la siniestralidad. A ello se suma el impacto negativo en la conciliación y en la salud laboral, especialmente en un entorno de cambios constantes y falta de estabilidad organizativa.
“Esto no va de modernización ni de eficiencia”, afirma José Antonio Barba, secretario de la Sección Sindical de CCOO en Correos de Córdoba. A su juicio, el plan responde a una estrategia de ahorro de costes, recorte de empleo y precarización del servicio público, que podría derivar en cierres de centros, concentraciones de carterías, traslados forzosos y un aumento del trabajo en turno de tarde.
Exigencias sindicales y amenaza de movilización
Ante este escenario, CCOO reclama una reacción inmediata de la dirección de Correos. El sindicato exige la paralización de las pruebas piloto y la apertura de una negociación estatal real, con información completa y evaluación previa del impacto del nuevo modelo sobre el empleo y el servicio.
La organización sindical defiende que el actual sistema puede mejorarse sin recurrir a recortes encubiertos. Entre sus reivindicaciones figuran refuerzos de plantilla, una oferta de empleo público pendiente desde hace dos años, el cumplimiento del Plan de Incentivos, y la reducción de la jornada laboral a 35 horas, tal y como recoge el Acuerdo Marco de 2024.
La advertencia final es clara. Si la presidencia de Correos, encabezada por Pedro Saura, persiste en imponer esta reestructuración sin diálogo, CCOO recurrirá a la vía judicial y a la movilización sindical. El conflicto, advierte el sindicato, no solo pone en riesgo miles de puestos de trabajo, sino también la calidad y la función social del servicio postal público, con un horizonte de incertidumbre que se extiende hasta junio de 2027.