Primaflor: 500 millones de ensaladas y el 16% de la lechuga iceberg de España
La empresa almeriense Primaflor se ha consolidado como uno de los principales referentes de ensaladas en España
Pulpí se ha consolidado, para sorpresa de nadie, como uno de los grandes centros europeos de producción de hortalizas gracias a la agricultura intensiva. Un ecosistema formado por varias compañías, entre las que destaca con fuerza Primaflor, la empresa almeriense que, entre muchos otros logros, alcanzó en 2025 una facturación récord de 205 millones de euros.
La compañía, que ha construido en cinco décadas un modelo empresarial integral, abarca todo el proceso productivo, desde el cultivo hasta la distribución alimentaria, situándose como uno de los referentes del sector hortofrutícola español y europeo. Es por ello que, tal y como asegura el diario La Razón, es considerada la una de las empresas de hortalizas más importantes de España.
Primaflor, la empresa andaluza que bate récords y no deja de producir en todo el año
Y su éxito, como es lógico, se traduce en cifras. No solo en las cifras derivadas de las ganancias de las empresas, que también, sino en su capacidad productiva: más de 250 millones de piezas de lechuga al año. Su producción de vegetales de hoja permite preparar hasta 1,3 millones de ensaladas diarias, más de 500 millones al año, cifras que evidencian su peso específico dentro del mercado.
Para comprender su éxito, además, hay que remontarse a 1976, cuando Cecilio y Antonio Peregrín fundaron una empresa que comenzó actuando en el ámbito de la producción de flores. No fue hasta la década de los ochenta cuando orientó su estrategia hacia el cultivo de lechugas, consolidando en los años noventa sus programas de suministro y ampliando instalaciones en Pulpí.
El punto de inflexión llegó en los años 2000, con la incorporación de procesos industriales como la planta de ajos pelados y la fabricación de ensaladas, que marcaron su transición hacia la agroindustria. Ese cambio implicó, en palabras del director de marketing, Carlos Olmos, “dar el paso de una empresa agro a una industria agroalimentaria”, lo que supuso “adaptar la compañía a las nuevas demandas” del consumidor.
Ahora, eso sí, cuenta con un modelo muy concreto: cuenta con una planificación agrícola compleja para garantizar suministro las 52 semanas del año. Para ello, la empresa organiza cultivos en diferentes enclaves y rangos de altitud, desde zonas a cota cero en el sureste peninsular hasta áreas de 1.200 metros como Huéneja y La Calahorra, en Granada, o La Roda, en Albacete, utilizadas en verano.
Esta estrategia permite adaptar los tiempos de crecimiento a las variaciones de temperatura, apoyándose además en la selección de distintas variedades de productos como la iceberg. Según Olmos, “ajustamos cultivos, altitudes y calendarios para asegurar una producción constante a lo largo del año”. Tal es así que, en la actualidad, Primaflor se encarga de la producción del 16% de la lechuga iceberg que se consume en España.
De Andalucía a todos los rincones del mundo, sin perder la apuesta por la sostenibilidad
Sin embargo, la realidad de esta empresa va mucho más allá de las fronteras españolas. Y es que lejos de limitarse a este mercado, la compañía exporta a un total de 25 países, principalmente producto fresco, mientras que el mercado español concentra las líneas de mayor transformación, como las ensaladas listas para consumir y completas.
En este sentido, el citado medio destaca que aproximadamente el 60% de la facturación se genera en España y el 40% en mercados internacionales como Reino Unido, Alemania, Francia o países escandinavos. Así lo confirma el propio Olmo, que recalca que ambos mercados responden a “dinámicas distintas”, diferenciando entre el peso de la cuarta gama en España y la predominancia del producto fresco en el exterior.
El trabajo, sin embargo, no se detiene. Y tras consolidar la cuarta gama, Primaflor trabaja en aumentar el nivel de conveniencia, ofreciendo soluciones que incluyen todos los ingredientes necesarios para el consumo de ensaladas. El objetivo es avanzar hacia “nuevas propuestas alimentarias vegetales” que faciliten el consumo diario.
Por otro lado, en lo que respecta al crecimiento, la empresa prioriza una expansión sostenida y coherente, consciente de las fluctuaciones del sector hortofrutícola. No obstante, contempla proyectos en nuevas zonas de España mediante crecimiento inorgánico para ampliar capacidad productiva.
Entre estos proyectos, a día de hoy casi todo lo relacionado con la innovación en el seno de la empresa almeriense se orienta especialmente a la sostenibilidad y la eficiencia, con tecnologías de cultivo como sistemas hidropónicos que permiten reducir el consumo de agua en torno a un 40%, además del control de la huella hídrica y de carbono.
Para ello es fundamental una estructura industrial se completa con dos fábricas de ensaladas de cuarta gama en Pulpí y León, esta última clave para la distribución en el centro y noroeste peninsular, además del desarrollo de nuevas líneas en ajo pelado y la marca Mimaflor, dirigida al consumidor final.
Una serie de datos en lo económico y certezas en lo estratégico que sirven para que Primaflor haya consolidado a lo largo de estos últimos años su posición como una de las principales compañías agroalimentarias del país, combinando producción propia, transformación industrial y presencia internacional. Y la realidad es que, según parece, su crecimiento está lejos de terminar.