La terminal de Maersk en Algeciras entra en pérdidas tras un ajuste de 5,3 millones de Hacienda
La compañía ha cerrado 2025 con números rojos de 3 millones de euros pese a mantener su negocio operativo en positivo
Terminal de Maersk en el Puerto de Algeciras. Imagen: APM Terminals
APM Terminals Algeciras, la filial que ejerce como brazo operativo del gigante Maersk en el puerto algecireño, ha cerrado 2025 con unas pérdidas netas de 3 millones de euros.
Este resultado ha supuesto un cambio radical respecto al ejercicio anterior, cuando la compañía obtuvo un beneficio de 2,26 millones de euros. El desplome en la cuenta de resultados, por otro lado, ha tenido como detonante una inspección de la Agencia Tributaria, dependiente del Ministerio de Hacienda, que ha obligado a la terminal a realizar un pago de cerca de 5,3 millones de euros para regularizar su situación fiscal.
La caída a los números rojos no refleja, sin embargo, una crisis en la actividad principal de la instalación, ya que la terminal ha mantenido la rentabilidad de su negocio operativo, con un resultado de explotación que se ha situado en los 3,69 millones de euros en 2025.
Además, la facturación general de la compañía por prestaciones de servicios ha alcanzado los 257,6 millones de euros, una cifra ligeramente inferior a los 265,9 millones de euros generados en el año precedente.
Sin embargo, la cuenta se ha desequilibrado por el gasto contabilizado por el impuesto sobre beneficios, que se ha disparado hasta los 6,27 millones de euros.
Sin sanción adicional
La memoria financiera, consultada a través de la solución de analítica avanzada Insight View, detalla que este impacto contable tiene su origen en una inspección sobre el impuesto de sociedades de los ejercicios comprendidos entre 2018 y 2021.
Según ha explicado la propia Maersk, de este procedimiento «ha resultado un importe a pagar a la sociedad representante del grupo fiscal de 5.291.786 euros». El motivo del ajuste se ha fundamentado en una diferencia de criterio con la Administración en el cálculo de los precios de transferencia.
Pese a la cuantía, la empresa ha aclarado que la inspección se ha cerrado sin que haya resultado sanción alguna para la sociedad.
Dependencia total de la matriz
La política de precios de transferencia resulta clave para entender la estructura de APM Terminals Algeciras, ya que la sociedad funciona, a efectos prácticos, como un centro de coste para el conglomerado danés. El modelo se basa en percibir una remuneración equivalente al 100% de los costes incurridos en la prestación del servicio, sumándole un margen.
De hecho, de los 257,6 millones de euros facturados en total, 241,2 millones (cerca de un 97% del total) se han cobrado directamente a su accionista único, A.P. Moller-Maersk.
Esta alta dependencia ha marcado la estructura de liquidez de Maersk en Algeciras, que ha operado con un fondo de maniobra negativo de 15,15 millones de euros en 2025. Para garantizar su funcionamiento, la filial andaluza se ha apoyado en el respaldo de la matriz mediante cuentas de tesorería compartida, manteniendo una deuda a corto plazo de 7,28 millones de euros.
Este resultado adverso ha motivado que la sociedad no haya propuesto el reparto de dividendos en este ejercicio.
Proyecto de modernización
Pese a este ajuste fiscal, la terminal ha comenzado un proceso de actualización que cuenta con el apoyo de las administraciones. La pasada semana, la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) presentó su plan estratégico 2030 con visión 2040, un documento que estableció la meta de alcanzar los 9 millones de TEUS movilizados en 2035.
Para lograrlo, el organismo portuario ha incluido dentro de sus principales hitos de competitividad la mejora de los calados y la modernización de las instalaciones que explota Maersk en Algeciras.
En el ámbito interno, la compañía también ha destinado recursos hacia la descarbonización. Durante 2025, el 100% de la energía eléctrica empleada ha procedido de fuentes renovables.
En paralelo, la terminal ha inaugurado la instalación de 2.627 paneles fotovoltaicos en sus cubiertas, un proyecto con el que la empresa ha aspirado a producir de forma autónoma alrededor del 5% de la electricidad que consume. La inversión total destinada a la mitigación de riesgos medioambientales ha crecido hasta los 585.206 euros en el último ejercicio.