RTVA, Veiasa… Las empresas públicas andaluzas, en el aire si Vox entra en la Junta
Los recortes ejecutados en Castilla y León y la presión sobre la televisión balear marcan la hoja de ruta de la formación representada por Manuel Gavira
Los candidatos de Vox, PSOE, Adelante Andalucía, PP y Por Andalucía, junto a los moderadores de RTVA, antes del debate en Canal Sur en la semana de las elecciones. Joaquín Corchero / Europa Press
El horizonte de las empresas públicas instrumentales de la Junta de Andalucía se sitúa como un eje de confrontación política de cara a las elecciones autonómicas del próximo 17 de mayo. En concreto, entidades como la Radio y Televisión de Andalucía (RTVA), la empresa de Verificaciones Industriales de Andalucía (Veiasa) y la agencia Andalucía TRADE han quedado sometidas a incertidumbre institucional.
Sus perspectivas de futuro han trazado dos caminos divergentes: la apuesta por la consolidación organizativa que ha plasmado el Partido Popular en sus compromisos electorales y la promesa de reestructuración, auditorías y revisión del gasto que abandera Vox en su documento programático.
En su programa, el PP apuesta por afianzar el modelo de la agencia Andalucía TRADE, instrumento que ejecuta la política de internacionalización del Gobierno andaluz, para que ejerza como el eje vertebrador de toda la política económica y sirva como «ventanilla única empresarial».
En esta misma línea, el documento del PP ha hecho mención explícita a la red de estaciones de Veiasa, planteando avanzar hacia nuevos modelos de sociedades públicas como la «inspección medioambiental» o una nueva «ITV verde» que favorezca la modernización del parque móvil.
Recorte en TRADE y expansión en Veiasa
Por otro lado, el programa electoral de Vox ha arrojado una visión más ceñida a la reestructuración administrativa. En referencia a la creación de macroagencias como Andalucía TRADE (fruto de la fusión de entidades bajo el mandato de Juanma Moreno), el documento de Vox ha apuntado a la duplicidad de la estructura.
La formación ha denunciado textualmente que el Ejecutivo andaluz ha ignorado las auditorías operativas, asegurando que «en vez de eliminar, ha aglutinado y creado entes nuevos y hoy día continúan coexistiendo entidades que duplican su función». Por ello, se han comprometido a suprimir todas aquellas agencias que no tengan una utilidad pública demostrada o supongan una redundancia de gasto.
Donde la propuesta del partido resulta expansiva es en Veiasa. Lejos de proponer su privatización, cierre o recorte, Vox se ha comprometido a poner en marcha «un plan de crecimiento del servicio público que deben prestar las ITV móviles».
El propósito de esta iniciativa es «garantizar que la empresa pública Veiasa ofrece un servicio óptimo a los vecinos de las zonas rurales de Andalucía, especialmente aquellas con problemas de despoblación».
Este debate programático sobre el peso y la configuración del sector público instrumental se ha producido en un contexto de cierta estabilidad laboral dentro de Veiasa. El pasado mes de febrero de este mismo año 2026, la Consejería de Industria, Energía y Minas suscribió el cuarto convenio colectivo.
Ajustes en la televisión pública
En el caso de la RTVA, el texto andaluz de Vox no ha explicitado un recorte drástico ni el cierre del ente. Su programa ha advertido, eso sí, que el canal autonómico «no debe ser un instrumento de propaganda del Gobierno de turno, sino que debe prestar un servicio público de calidad para todos los andaluces».
De este modo, la formación pretende ofrecer «un servicio público de calidad, objetivo y plural con el menor coste posible para los andaluces».
Para comprender el alcance real de la alternativa que propone Vox sobre la administración paralela, se puede observar el historial de la formación en otras comunidades autónomas. En 2023, en Islas Baleares, la formación forzó el bloqueo temporal de los presupuestos en comisión parlamentaria con el objetivo de presionar al Ejecutivo popular para que asestara un recorte al sector público.
El foco principal de aquella ofensiva fue la Radio Televisión de Baleares (IB3), homóloga insular de la RTVA. Vox propuso su liquidación esgrimiendo en sede parlamentaria que «IB3 cuesta al año 42 millones de euros, más que un hospital o 10 colegios de primaria, cuando su bajísima audiencia lo convierte en irrelevante y su programación es doctrinaria».
Fin al «despilfarro»
De forma paralela y en ese mismo ejercicio, la hoja de ruta que el partido instauró en su paso por el Gobierno de la Comunidad Valenciana consistió en presionar para auditar y vaciar de contenido presupuestario a aquellos entes autonómicos que consideraba vinculados a fines ideológicos.
En el año 2022, tras consumar su primera entrada en un gobierno autonómico en Castilla y León, el partido aplicó un tijeretazo directo a la administración, reduciendo en más de un 20% la estructura de altos cargos adscritos a sus consejerías y promoviendo la disminución de las asignaciones económicas a los grupos parlamentarios.
Ahora, en el programa electoral de Vox de cara a las elecciones andaluzas, el partido representado por Manuel Gavira se propone poner fin a lo que llaman «despilfarro político». Entre algunas de sus medidas, en esta línea, están las de «recortar el gasto inútil, simplificar la Administración o bajar los impuestos»».