La escasez de bombonas de butano dispara la demanda en la sexta ciudad más poblada de España
Málaga se enfrenta a un problema de abastecimiento en el reparto de bombonas de butano ante su elevadísima demanda
El mundo en el que vivimos en pleno 2026 poco o nada tiene que ver con el mundo hace 50 años. Ahora, de la mano del inexorable avance tecnológico, la vida y el día a día ha sustituido todos los elementos que por los 70 y 80 eran imprescindibles en el día a día de cualquier español. Sin embargo, incluso medio siglo más tarde, sigue habiendo excepciones.
Y es que el diario Málaga Hoy habla sobre los problemas que vive una de las ciudades más pobladas de España con uno de esos elementos que parecía haberse quedado a vivir en el pasado, ya que las bombonas de butano se han convertido en uno de los bienes más codiciados en Málaga como consecuencia de los problemas de abastecimiento derivados de un aumento inesperado de la demanda.
Los problemas de abastecimiento convierten un recurso residual en un bien imprescindible en Málaga
Es importante recalcar que estamos hablando de un recurso energético que durante décadas fue habitual en los hogares españoles. Un recurso que, sin embargo, vive ahora una situación excepcional en la capital malagueña, donde las bajas temperaturas registradas a finales de año han provocado un repunte sin precedentes en su consumo, hasta el punto de que las bombonas se agotan a diario en numerosas estaciones de servicio de la provincia.
A nivel contextual, también es importante remarcar que el reparto tradicional de bombonas de butano ha pasado a un segundo plano en España. Durante las décadas de los 60, 70 y 80, este sistema era una de las principales fuentes de energía doméstica, utilizada de forma generalizada para cocinar o calentar los hogares. Sin embargo, con el paso del tiempo, el gas natural se ha consolidado como la opción preferente, principalmente por razones de ahorro, comodidad y estabilidad en el suministro.
Sin embargo, y a pesar de esta evolución, alrededor de 8 millones de viviendas en España siguen dependiendo del butano, especialmente en zonas rurales o en comunidades autónomas con climas templados. Málaga encaja dentro de este perfil, aunque la reciente bajada de las temperaturas ha alterado de forma significativa los patrones de consumo, disparando la demanda de bombonas hasta niveles difíciles de prever.
Ha sido esta presión sobre el sistema de distribución se ha hecho evidente en las estaciones de servicio de Málaga, donde las bombonas se agotan de forma sistemática. Según recoge el citado medio, el problema no reside en una falta estructural de suministro, sino en una demanda extraordinariamente elevada. Fuentes de Repsol consultadas por el medio explican que “hay clientes que se llevan dos o tres bombonas cuando llegan”, lo que acelera aún más el vaciado de los puntos de venta.
Por ello, desde la compañía energética insisten en que hay suministro diario, pero reconocen que “la demanda es muy elevada y se venden todas las bombonas a diario”. En ese contexto, añaden que cuando se agotan las existencias, no es posible reponerlas hasta el siguiente reparto, lo que ha generado escenas de frustración entre los consumidores.
Los problemas de abastecimiento que han llevado a esta problemática en Málaga
Son de hecho los propios trabajadores de las gasolineras de la capital malagueña quienes confirman la situación de tensión diaria. Según su testimonio, sobre la una o las dos de la tarde ya no queda ninguna bombona disponible, pese a que los camiones realizan el reparto a primera hora de la mañana, generalmente entre las siete y las ocho.
Desde Repsol, por su parte, no desmienten estas afirmaciones, aunque matizan que si alguna estación no recibe butano en un momento concreto, se tratará de una incidencia puntual que se resolverá con el paso de los días. La compañía ha trasladado también sus disculpas a los vecinos afectados, asegurando que está haciendo todo lo posible para que cualquier hogar de la ciudad pueda disponer de este recurso energético básico.
Del mismo modo, la elevada demanda coincide con un contexto de precios diferenciados según el tipo de mercado, lo que añade un elemento más a la situación actual. Para entender el coste de la bombona de butano es necesario distinguir entre el mercado regulado y el mercado libre, siendo esta una diferencia fundamental.
En el mercado regulado, el precio lo fija el Gobierno, y actualmente la bombona clásica de 12,5 kilos cuesta 15,46 euros. Este formato sigue siendo el más utilizado por buena parte de los consumidores que dependen del butano como fuente principal de energía. Por su parte, las bombonas del mercado libre no están sujetas a regulación, y cada distribuidor establece sus propios precios. Según los datos publicados por Repsol en su página web, la bombona ligera de 12 kilos se sitúa entre 19,70 y 20,5 euros, mientras que la bombona K6 de 6 kilos ronda los 17,3 euros, ambos precios no regulados.
Es por ello que esta combinación de bajas temperaturas, alta dependencia energética y picos de consumo ha convertido al butano en un bien estratégico en Málaga. Lo que durante años fue un sistema energético en retroceso se ha transformado, de forma repentina, en uno de los productos más buscados por miles de hogares, evidenciando la fragilidad de la cadena de distribución cuando la demanda se dispara de manera simultánea. Y ese es el mal que asola ahora mismo a los vecinos de Málaga.