Cafés Baqué, EGA Máster, Euskabea y Lancor lideran las empresas vascas por su impacto positivo en el entorno
El Atlas de la Empresa Comprometida de Euskadi detaca también la contribución al territorio de una treintena de compañías, entre las que están Kutxabank, CAF, Campezo, Uvesco, Arteche o Algeposa
En el mundo de la empresa, el hábitat en el que una compañía desarrolla su actividad y los actores con los que se relaciona son una parte fundamental para el desarrollo de su negocio. En este sentido, el Atlas de la Empresa Comprometida de Euskadi 2025 vuelve a situar el análisis del Entorno como uno de los pilares fundamentales para evaluar el compromiso de las organizaciones con el territorio.
Esta categoría examina cómo las empresas vascas se integran en su contexto económico, geográfico y social, atendiendo a factores como la relación con proveedores locales, la internacionalización, la densidad del empleo regional, la cooperación con agentes sociales y el impulso de la I+D+i.
El estudio tiene como objetivo principal la medición del grado de arraigo de las organizaciones en el tejido productivo vasco y su contribución al crecimiento sostenible de Euskadi, en busca de analizar cómo estos factores juegan en favor de la consecución de objetivos de la empresa a la vez que generan un impacto positivo en el territorio.
Gran arraigo territorial
En la edición de 2025 del Atlas la categoría Entorno alcanza una valoración global de 6,1 puntos sobre 10, un resultado prácticamente alineado con el obtenido en la edición anterior (6,2) y superior al registrado en 2023 (5,8). Esta nota, la más alta de las cuatro categorías analizadas en el estudio, refleja la madurez del modelo empresarial vasco en este aspecto, al combinar un fuerte arraigo territorial con una marcada proyección internacional.
Uno de los aspectos más destacados en el vínculo entre las empresas y el territorio emana del ámbito laboral y de la cadena de valor. El Atlas señala que el arraigo territorial alcanza el mejor dato de las tres ediciones analizadas, con 5,9 puntos, mientras que la consolidación de la base laboral en la comunidad obtiene una puntuación de 8,1, reflejando la importancia del empleo regional dentro de la estrategia empresarial.
A este contexto se suma un crecimiento significativo en la relación con agentes sociales, que experimenta una subida del 26% hasta situarse en 6,8 puntos, muy por encima de los valores registrados en las dos ediciones anteriores. Este avance evidencia la voluntad de las compañías de reinvertir parte del valor generado en Euskadi en su entorno social, reforzando la relación con la comunidad y consolidando una cultura de cooperación.
Sin embargo, el informe también identifica algunos desafíos. La variable de I+D+i registra un descenso en su valoración, en parte debido a la introducción de nuevos atributos que hacen más exigente el sistema de medición. Aun así, los parámetros comparables también muestran una ligera disminución, lo que señala la necesidad de reforzar el esfuerzo innovador en el futuro.
Cultura colaborativa
El Atlas subraya que la cultura colaborativa se consolida como un eje transversal del modelo económico vasco, apoyada en mecanismos como la cooperación público-privada entre los distintos actores del ecosistema empresarial. Esta interacción refuerza la capacidad de adaptación del tejido productivo y contribuye a mantener un equilibrio entre el arraigo local y la competitividad internacional.

En este contexto, también se destaca el carácter aperturista de la empresa vasca, aunque con valores algo inferiores a los de 2023. Este descenso se explica en parte por la contracción de las exportaciones en un escenario marcado por la incertidumbre geopolítica y la debilidad de la demanda en algunos mercados europeos.
No obstante, a pesar de este hecho, los resultados del Atlas recalcan que la economía vasca mantiene un saldo comercial positivo, impulsado especialmente por sectores industriales de alto valor añadido como el ferroviario y el aeronáutico.
Apuesta por proveedores locales
Por otro lado, dentro de la categoría Entorno, la cooperación con proveedores locales constituye uno de los indicadores más relevantes, al medir el grado de integración de las empresas en el ecosistema productivo cercano. Esta variable analiza tanto la incorporación de proveedores estratégicos en la cadena de valor como la contratación de servicios auxiliares en el entorno próximo.
En la presente edición, este indicador alcanza una puntuación de 5,9 puntos, mejorando los resultados de la edición anterior (5,2) y superando también el valor registrado en la primera edición (5,7). Los datos muestran una evolución favorable hacia el fortalecimiento del suministro de proximidad.
El porcentaje de empresas con una dependencia local superior al 33% ha aumentado del 36% al 48%, mientras que las organizaciones con una integración local mínima (inferior al 10%) han descendido del 29% al 23%. Este desplazamiento confirma una recuperación del arraigo territorial en las cadenas de valor empresariales.

En el ámbito de los servicios auxiliares, el 72% de las compañías integra proveedores locales en más de un tercio de sus contrataciones, lo que supone un incremento de 13 puntos porcentuales respecto al año anterior. Además, el grupo de empresas con baja vinculación local (menos del 10%) se reduce drásticamente del 21% al 11%, reforzando la apuesta por el tejido de servicios cercano.
En este sentido, otro factor clave señalado por el Atlas es a variable de Expansión de Mercados, que analiza la proyección exterior de las empresas vascas a través del porcentaje de ventas realizadas fuera de Euskadi. Este indicador incluye tanto las ventas al resto de comunidades autónomas como las exportaciones internacionales.
A lo largo de las tres ediciones del Atlas, se consolida una tendencia estructural: cerca del 70% de las organizaciones dirige el grueso de su negocio fuera de Euskadi. Este dato evidencia la elevada competitividad del tejido empresarial vasco, especialmente en sectores vinculados a los bienes de equipo y la manufactura avanzada, donde la dimensión internacional resulta clave para el crecimiento.
Las empresas líderes
Los resultados globales de la categoría reflejan una evolución significativa en el compromiso de las empresas con su entorno. En esta edición, cuatro de cada cinco compañías del Atlas, un 80%, alcanzan al menos tres estrellas sobre cinco posibles, una mejora notable frente al 51% registrado en la edición anterior.
Entre las organizaciones analizadas destacan especialmente las cuatro empresas que alcanzan la máxima puntuación de cinco estrellas, que representan el 8% del total. Las compañías que lideran esta categoría en el Atlas de 2025 son Baqué Café, EGA Master, Euskabea y Lancor, consolidándose como referentes en la integración territorial, la cooperación con el entorno y la proyección exterior.

Por detrás se sitúan otras 25 empresas que obtienen cuatro estrellas, lo que confirma un amplio nivel de compromiso del tejido empresarial vasco con su entorno económico y social. Además, el informe destaca que la totalidad de las empresas analizadas obtiene al menos una estrella en esta categoría, reflejando un grado generalizado de implicación con el territorio.
La tercera edición del Atlas de la Empresa Comprometida de Euskadi ha contado con el apoyo del Gobierno Vasco, la Fundación BBK y Eroski. Junto a ellos, han colaborado con el proyecto la Cámara de Bilbao, la Cámara de Guipuzkoa y la Cámara de Álava, fomentando la participación de empresas en el estudio y la difusión de las mejores prácticas ESG de las compañías vascas.