El 60% de las empresas del Atlas de Euskadi valoriza más de la mitad de los residuos que genera
Birziplastik, Baqué Café, CAF, Eroski o Tubos Reunidos son algunas de las empresas más destacadas del estudio en economía circular
Los procesos de economía circular permiten maximizar la eficiencia en el uso de recursos, incrementar la utilización de materias primas secundarias y reducir significativamente la generación de residuos. Estas características los convierten en elementos valiosos para la sostenibilidad de la actividad productiva en su relación con el medio natural. De esta manera lo interpreta el Atlas de la Empresa Comprometida de Euskadi, que destaca el carácter transformador que ejerce la economía circular sobre el sistema productivo, reformulando cadenas de valor y promoviendo innovaciones en procesos y modelos de negocio.
La tercera edición del estudio impulsado por Economía Digital y la consultora Sofiver señala además que la circularidad tiene una relevancia añadida en el País Vasco debido al gran peso industrial en la economía. Sin ir más lejos, el propio Gobierno vasco, con el apoyo de Ihobe, impulsa una estrategia de economía circular con el horizonte en 2030 en la que marca como objetivos incrementar en un 30% la productividad material, elevar en un 30% la tasa de uso de material circular y reducir en un 30% la generación de residuos por unidad de PIB.
Las empresas vascas parecen avanzar en esa dirección. Los datos de la tercera edición del Atlas de la Empresa Comprometida de Euskadi, al menos, así lo acreditan, pues muestran que la mayoría utiliza envases e insumos reciclables, valoriza sus residuos y promueve la prolongación del ciclo de vida de los productos. El informe, presentado el pasado 25 de febrero en Bilbao, analiza estas variables dentro de la categoría de Medio Ambiente, una de las cuatro en la que estructura su análisis, junto a Buen Gobierno, Entorno y Personas.
Avances en economía circular
Los datos facilitados por las 53 empresas que participaron en la última edición del Atlas indican un importante avance en la integración de la economía circular en aspectos como la utilización de insumos reciclables, que ha pasado del 45% al 64%.
Otro aspecto clave tiene relación con la minimización de residuos, que alcanza niveles elevados. En concreto, solo 3 de los 53 participantes registraron un resultado negativo en este ámbito, lo que es indicativo de que la eficiencia en el uso de los materiales no solo tiene importancia en lo relativo a sostenibilidad ambiental, sino que también va ligada a la competitividad mediante el ahorro de costes y la reducción de emisiones.
Cerca de tres de cada cuatro empresas participantes promueven productos de larga duración y fomentan la prolongación del ciclo de vida mediante reparación, reacondicionamiento o remanufactura.
Retos pendientes en el ámbito de la economía circular
Sin embargo, a pesar de los avances, aún hay puntos en los que mejorar, como es el descenso experimentado en la exigencia de criterios circulares a los proveedores. Una tendencia que refleja las dificultades vividas por las empresas vascas a la hora de trasladar sus estándares internos a toda la cadena de suministro.

Del mismo modo, la implantación del Certificado Residuo Cero continúa siendo limitada, con apenas un 15% de las organizaciones que cuentan con esta acreditación. Esta cifra, sin embargo, tiene una segunda lectura, pues el Atlas recalca que esta certificación permite validar los esfuerzos ambientas a través de auditorías externas.
Sin embargo, una de las grandes novedades de la presenta edición tiene que ver con la incorporación de la medición del porcentaje de valoración de residuos. Un indicador clave que mide que volumen de desechos se reincorpora a la cadena de valor mediante reutilización, reciclaje o aprovechamiento energético.
Con todo ello, los resultados son generalmente positivos: el 61% de las entidades participantes valoriza más del 50% de sus residuos, lo que evidencia un mayor control operativo y una gestión ambiental más avanzada dentro del tejido empresarial vasco, representando esto un claro paso en la dirección correcta.
Del mismo modo, también se observa una mejora en el conocimiento de este indicador: el porcentaje de empresas que afirma desconocer su nivel de valorización ha descendido del 27% al 23%, aunque el Atlas recomienda seguir avanzando en su monitorización por su alto potencial de mejora.
Las empresas más destacadas
En cuanto al liderazgo empresarial, Birziplastik revalida por segundo año consecutivo el título de empresa líder en economía circular del País Vasco, reconocimiento que en esta edición comparte con Baqué Café.
Ambas organizaciones se sitúan a la cabeza del ranking del Atlas por la integración de los principios circulares en sus procesos productivos y estrategias empresariales, aspecto que ha resultado clave para que se sitúen a la cabeza del progreso en este ámbito.
Tras ellas, el informe destaca el desempeño de otras compañías que también muestran niveles sobresalientes en la aplicación de prácticas circulares, entre las que figuran Asfaltados Olarra, CAF, Campezo, Eroski, Lontana Group y Tubos Reunidos Group.
La tercera edición del Atlas de la Empresa Comprometida de Euskadi ha contado con el apoyo del Gobierno Vasco, la Fundación BBK y Eroski. Junto a ellos, han colaborado con el proyecto la Cámara de Bilbao, la Cámara de Guipuzkoa y la Cámara de Álava, fomentando la participación de empresas en el estudio y la difusión de las mejores prácticas ESG de las compañías vascas.
La Federación Vizcaína del Metal, el clúster de la siderurgia Siderex y Adegi– Asociación de Empresas de Gipuzkoa están también entre los colaboradores del Atlas, así como el medio de comunicación especializado Estrategia Empresarial, que contribuye a la difusión del proyecto.