Resistirse al fin de la historia
Lo que se está intentando evitar es comprender que lo que está sucediendo en Ucrania no es una cuestión histórica, es un desesperado acto de resistencia para mantener viva a la Historia. Lo que sucede en Ucrania, pues, no es una cuestión histórica, es, a todas luces, una inmensa y global cuestión psicológica, y responde a la profunda debilidad existencial en la que estamos sumidos como especie y civilización.