Abad se adelanta a su expulsión de Foment con una candidatura virtual

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La patronal de Terrassa intenta evitar su expulsión de Foment, que se votará el próximo lunes

Antoni Abad, presidente de CECOT (a la derecha), con el secretario general de la patronal, David Garrofé

Barcelona, 07 de diciembre de 2016 (17:31 CET)

Antoni Abad, presidente de Cecot, dio la sorpresa este miércoles anunciando su candidatura a presidir Foment del Treball. La sorpresa no es que quiera ser el jefe de la patronal catalana de referencia –hace años que lo anhela–, sino que lo anuncie a dos años para las elecciones. Se trata de una estrategia para intentar evitar la expulsión de la patronal de Terrassa, que Foment ya tiene a punto.  

La junta directiva de Foment debatirá el próximo lunes la expulsión de Cecot. Esta vez de verdad. La patronal ya tiene lista una resolución por la que suspende de pertenencia a sus socios del Vallès, y que sólo tiene que ser refrendada por sus órganos de gobierno el mismo lunes, según explicaron a Economía Digital fuentes cercanas a la organización.  

La gota que colmó el vaso  

A Joaquim Gay de Montellà, presidente de Foment, y a su cúpula se les ha agotado la paciencia. Hace más de un año que le abrieron expediente a Cecot, por sus actuaciones comerciales y de relaciones institucionales fuera de su ámbito de actuación. Llevaron el caso a una comisión disciplinaria que saldó el conflicto sin hacer ruido.  

Sin hacer referencia a ningún asociado en particular, la comisión redactó un reglamento de actuación de las territoriales, que limitaba su acción comercial e institucional a su territorio de referencia, la comarca del Vallès. La asamblea lo aprobó con una mínima oposición, aunque la de Abad sí que fue sonora.  

Tras esta medida, ambas partes simularon una mejora de las relaciones, pero la realidad era otra. La desconfianza entre Gay de Montellà y Abad era total, y éste último no cambió de planes. En octubre celebró su cena anual con autoridades, y volvió a hacerlo en Barcelona, lo que irritó a la cúpula de Foment.  

Expulsión inminente

Después de este capítulo, la suerte estaba echada. Gay de Montellà volvió a arrancar la máquina para ir contra Cecot, y esta vez de verdad. El lunes buscará el apoyo de la junta directiva y la asamblea general de la patronal, que probablemente consiga sin problemas.  

La resolución de Foment propone la suspensión de la pertenencia de Cecot, apoyándose en el artículo 7 de los estatutos. Este artículo prevé la expulsión de un socio de Foment en caso de "grave incumplimiento de las obligaciones especificadas en los estatutos de Foment o por aplicación de su código ético y de buen gobierno".

La patronal también prevé la expulsión de una organización que haya perdido las condiciones por las cuales forma parte de ella. Una de ellas es tener un "ámbito organizativo definido sectorial o territorialmente". Condición que, para Foment, Cecot ha perdido al salirse de su zona.

Contrataque

La presentación de la candidatura por parte de Abad se interpreta en el mundo empresarial como un contrataque para enmarañar la reunión de la asamblea del lunes e intentar evitar la expulsión. Podría aducir que le echan para que no les plante cara, pese a que Gay de Montellà no puede volver a presentarse.  

No obstante, no cambia nada a nivel formal. La expulsión puede seguir su curso, ya que la candidatura todavía no es oficial. Gay de Montellà termina mandato en diciembre de 2018, por lo que el proceso de presentación de candidaturas todavía no está abierto.
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