Apple apelará la multa de Bruselas

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Tim Cook asegura que la compañía cumple con la ley tributaria en Irlanda y en todos los países en los que opera

Tim Cook, director ejecutivo de Apple

Europa Press, 30 de agosto de 2016 (17:16 CET)

Apple no quiere pagar. Cree que no es justo y ha anunciado que apelará la decisión de la Comisión Europea que obliga a la compañía a devolver 13.000 millones de euros por las ventajas fiscales recibidas en Irlanda. Para el gigante estadounidense, no se trataba de ayudas públicas ilegales, como considera Bruselas.

Tim Cook, consejero delegado de Apple, ha subrayado en una carta abierta que la multinacional "cumple con la ley y paga todos los impuestos que debe, en Irlanda y en todos los países en los que opera". Cook ha recordado que, desde su desembarco en Europa hace 36 años con la apertura de una sede en dicho país, ha recibido el asesoramiento de las autoridades tributarias irlandesas para cumplir de forma correcta con su normativa fiscal, igual que cualquier otra empresa en el país.    

"Nuestro crecimiento a lo largo de los años nos ha convertido en el mayor contribuyente fiscal de Irlanda, el mayor contribuyente fiscal de Estados Unidos y el mayor contribuyente fiscal del mundo", asegura el consejero delegado de Apple, señalando la "situación excepcional" de que la Comisión exija a la empresa el pago retroactivo de impuestos adicionales a un Gobierno que afirma que no le debe nada más de lo que ya ha pagado.
 
Bruselas "ignora las leyes fiscales de Irlanda"
 
"La Comisión Europea ha iniciado una campaña para reescribir la historia de Apple en Europa, ignorar las leyes fiscales de Irlanda y de paso cambiar radicalmente el sistema internacional en materia tributaria", afirma Cook, para quien no tiene fundamento la acusación de que Irlanda concedió a Apple un tratamiento fiscal especial.  

"Esta afirmación no tiene fundamento ni en los hechos ni en las leyes. Nunca pedimos y nunca recibimos ningún tipo de tratamiento especial", añade el consejero delegado de Apple, quien considera que en el fondo el caso presentado por la Comisión trata "no tanto sobre cuánto dinero paga Apple en impuestos, sino sobre qué Gobierno recauda ese dinero".    

Por otro lado, Cook recuerda que desde la apertura en 1980 de su primer centro en la localidad irlandesa de Cork con 60 empleados, la multinacional cuenta actualmente con unos 6.000 trabajadores en Irlanda y contribuye de forma directa e indirecta al mantenimiento de unos 1,5 millones de empleos en Europa.  

Afectará a las inversiones

En este sentido, el máximo ejecutivo de Apple señala que el dictamen de la Comisión no tiene precedentes y sus implicaciones "son graves y de gran calado" al sustituir las leyes fiscales irlandesas por la opinión de Bruselas, algo que supondría "un golpe demoledor para la soberanía de los Estados miembros de la Unión Europea en lo referente a sus propios asuntos fiscales y al principio de la certidumbre del régimen jurídico en Europa".    

De este modo, Cook advierte de que, aunque la decisión de Bruselas se centra en Apple, "su efecto más profundo y perjudicial se notará en las inversiones y la creación de empleo en Europa", ya que si se llevara a la práctica la teoría de la Comisión todas las empresas de Irlanda y del resto de Europa correrían el riesgo de estar "sometidas al pago de impuestos dictados por leyes que nunca han existido".

No obstante, el consejero delegado de Apple ha expresado su confianza en que la decisión de Bruselas "quede sin efecto", así como su compromiso con Irlanda, donde Apple tiene intención de seguir invirtiendo y creciendo.
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