El hotel Silken Puerta América, de cinco estrellas, era propiedad del Grupo Urvasco.

Así cayó el imperio del Grupo Urvasco

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Blackstone y Carey Value Added se erigen como los principales instigadores del concurso de acreedores de la constructora vasca

Barcelona, 16 de septiembre de 2017 (19:23 CET)

El Grupo Urvasco fue una de las incontables víctimas de la burbuja inmobiliaria. La constructora de Vitoria alcanzó a tener 32 hoteles a comienzos de siglo pero malvive ahora con un pasivo que ronda los 700 millones de euros. Un escenario ejecutado por los grandes fondos de inversión estadounidenses y la deficiente gestión que encara ahora su fase final: la subasta de los inmuebles.

Fuentes del proceso judicial explican que sólo falta que el magistrado fije una fecha para que los edificios que todavía pertenecen al grupo sean liquidados. Un cierre definitivo a una compañía que ha caído impulsada al abismo por las deudas contraídas con el fondo Carey Value Added, gestionado por Azora, y la deuda hipotecaria adquirida por Blackstone.

A pesar de que arrastró déficits desde 2008, no fue hasta 2015 cuando se pinchó el negocio a la matriz de la hotelera Silken. En plena euforia, Urvasco se lanzó a la internacionalización con la compra de un alojamiento de lujo en Londres que finalmente no pudo pagar. El pasivo estaba en manos del vehículo inversor Carey Value Added que, tras intentar cobrar una deuda de 68 millones en balde, hace dos años instó el concurso de acreedores por unas obligaciones totales de 181 millones de euros.

Blackstone es el principal acreedor del Grupo Urvasco

Blackstone elevó el pasivo al hacerse con los créditos y préstamos contraídos por la sociedad con bancos como BBVA, Banc Sabadell, Liberbank, Banco Popular y la Sareb. De los 300 millones de euros de deuda de la cabecera del grupo se saltó a los más de 700 millones tras la quiebra de hasta 17 filiales.

Así, el juzgado de lo mercantil número 1 de Vitoria ya ha adjudicado algunos de los activos del grupo. Lejos de sus manos ya están algunos edificios como el Gran Domine Bilbao o el hotel Silken Málaga.

Además, Urvasco también se ha quedado sin las dos joyas de su corona. A comienzos de 2016, Bank of America ejecutó el crédito correspondiente al barcelonés Silken Diagonal y un año más tarde lo vendió a Benson Elliot por 80 millones de euros. El mismo banco se adjudicó el Silken Puerta América por apenas 16 millones, desveló Cerodosbé.

El próximo edificio que perderá el Grupo Urvasco es el Hotel Luis de León

Ahora, la juez María Teresa Trinidad acaba de colocar el contrato del hotel Silken Ciudad de Vitoria a Noralava Automoción. Mientras, el Banco Santander se mantiene como propietario del bloque tras comprar el Banco Popular. El próximo en cambiar de manos será el Hotel Luis de León (León), “pendiente de un último traslado a la administración concursal para alegaciones de una oferta presentada en el último momento”, explican fuentes judiciales.

El gran inconveniente para colocar los activos es que llegan con una carga muy superior a su valor de tasación o son propiedad de un tercero. Por ello, se está vendiendo en muchas ocasiones el negocio en funcionamiento, no el propio inmueble. “Como la hipoteca es inmensa, no hay comprador dispuesto a pagar un precio que cubra la deuda, de ahí que el banco siempre tenga la última palabra para dar el visto bueno”, zanjan las mismas voces.

El Grupo Urvasco no ha contestado a los requerimientos de Economía Digital.

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