Berlusconi negocia la compra de la SER

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COMUNICACIÓN

Carles Francino presenta el magazine de tarde | SER

27 de marzo de 2013 (00:40 CET)

El conglomerado mediático de Silvio Berlusconi en España, Mediaset, aspira a tomar el control de la cadena SER y de sus emisoras filiales, Los 40 principales, Cadena Dial y M80 entre otras. Las conversaciones con PRISA, dueño mayoritario de esas frecuencias, han avanzado notablemente en los últimos días.

Liberty es el fondo de capital riesgo y principal accionista de PRISA, el grupo de medios que preside y dirige Juan Luis Cebrián. La firma tiene el 70% del capital y ha dado mandato de venta de todos los activos en el país. En 2011, PRISA presentó los peores resultados de su historia con pérdidas de 451 millones de euros.

Negocio dispar

La evolución del negocio de radio es dispar. En España se desinfla cada trimestre a ritmos del 16% en lo relativo al volumen publicitario, hecho que contrae la facturación un 10% anual. El liderato de audiencia permite sostener los ingresos a pesar de la menor presencia de anuncios. En cambio, las cadenas de radio que PRISA controla en América Latina crecen el 15,7% anual. Esa parcela no estaría en venta, por ahora.

Con los números en la mano, Liberty, dirigida en España por Nicolás Berggruen y Martin E. Franklin, trasladó a Cebrián la necesidad de vender el negocio de radio antes de que la situación económica perjudique las expectativas de obtener una cantidad adecuada por el activo. Mediaset es un socio conocido que ha sacado provecho de las antiguas propiedades televisivas de PRISA (Cuatro y la plataforma Canal –antigua Digital —)

Complementariedad

La SER completaría los negocios de Berlusconi en España. A diferencia de su principal competidor, Atresmedia (Antena 3 Televisión), carece de presencia en la radiodifusión. Onda Cero, la segunda cadena española por audiencias, va de la mano del grupo presidido por José Manuel Lara. El editor barcelonés ha desarrollado una estrategia de venta coordinada de publicidad que tiene en la radio parte del atractivo para los anunciantes que desean publicidad orientada a millones de consumidores.

Además de con los hombres de Berlusconi en España, liderados por Paolo Vasile, PRISA contactó con Telefónica –paradójicamente, antigua dueña de Onda Cero—. La multinacional de César Alierta se interesó, sin embargo, por la porción que aún no controla en la televisión de pago. Pretende fusionarla a MoviStar Imagenio.

La deriva catalana

PRISA Radio nació en 2010 como heredera de Unión Radio. La sociedad tiene en su capital al editor de La Vanguardia, el Conde de Godó, Javier Godó. En su día fue propietario de Antena 3 Radio, que protagonizó una discutida operación de concentración con la SER. Corría 1993 cuando el fundador de PRISA, el fallecido Jesús de Polanco, logró que su radio se fusionara a la señal de Godó, la líder en oyentes.

A cambio de sacrificar Antena 3, el editor catalán se garantizó dividendos importantes que se liquidan cada año. La SER sufría un problema de cobertura territorial que solucionó ocupando los postes emisores de Godó. El matrimonio ha funcionado hasta la fecha. Sin embargo, esta porción (17%) está excluida de las negociaciones. En cualquier caso, Berlusconi tendría el control absoluto.

Un icono de la izquierda

La toma de control de la SER, de materializarse, tendrá una deriva política. La cadena ha sido la principal plataforma, junto a El País, de la izquierda española. Además, sus programas y analistas han disparado a conciencia contra el político y empresario italiano en cada oportunidad informativa que ha surgido. El espejo de la futura SER está en Cuatro.

El desembarco de los italianos en la señal televisiva de PRISA tuvo una consecuencia inmediata. Iñaki Gabilondo abandonó el telediario nocturno. Desde entonces, los informativos navegan diluidos y a remolque de Telecinco, según los expertos en la materia. Cuatro ha pasado a ser una segunda señal de entretenimiento. Apeado quedó el proyecto de televisión volcada con las noticias.
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