Burger King se come a Tim Hortons

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La cadena de comida rápida dejará de tributar en EEUU para hacerlo en Canadá, con una menor carga fiscal

Establecimiento de Burger King I EFE

26 de agosto de 2014 (17:34 CET)

Burger King Worldwide se afianza como una de las mayores cadenas de restaurantes de comida rápida. La hamburguesería ha comprado las cafeterías canadienses Tim Hortons por 11.400 millones de dólares (poco más de 8.300 millones de euros) en una estratégica maniobra para pagar menos impuestos.

La nueva compañía estará radicada en Canadá, donde el impuesto de sociedades es más bajo (el 15%) frente al de Estados Unidos (EEUU), donde Burger King está sujeto a la carga impositiva del 35%.

Un gigante de la comida rápida

En la fusión, la firma de inversión de Warren Buffett --Bershire Hathaway--ha jugado un papel crucial ya que ha aportado 3.000 millones de dólares del montante final de la operación.

La compra dará lugar a la tercera mayor compañía del sector de comida rápida a nivel mundial, con una facturación global estimada en 17.425 millones de euros y más de 18.000 restaurantes en un centenar de países.
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