Caprabo remueve la estrategia de precios del sector con El Comparador

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PUGNA EN LA DISTRIBUCIÓN COMERCIAL

Interior de un supermercado Caprabo

Barcelona, 23 de enero de 2015 (11:31 CET)

Caprabo ha sufrido los efectos de la crisis en sus carnes. Ha tenido que hacer frente, como el resto de compañías del sector, a una economía doméstica abatida. Pero también ha tenido su Caballo de Troya particular: la percepción que tienen sus clientes de ser un supermercado caro.

Para luchar contra esa histórica lacra, la compañía catalana ha invertido desde el inicio de la crisis 106 millones de euros en bajar precios y explicar a sus clientes que esa idea no correspondía con la realidad. Pero la última y más efectiva inversión ha venido de la mano de El Comparador, un sistema propio que ha mejorado la imagen de la cadena y ha removido la estrategia de precios del mercado nacional.

El Comparador, la última herramienta de Caprabo


Esta herramienta compara precios con su competidor Mercadona para demostrar que sus precios son iguales o más baratos. Para ello, la compañía analiza hasta 2.500 referencias (tanto de fabricantes como de marca propia o productos frescos) y si al final de la compra el ticket de Caprabo supera en precio a Mercadona el cliente que es socio de su club obtiene un vale con la diferencia.

Se trata de un instrumento comercial que arrancó en septiembre de 2013 y que ha supuesto una inversión directa de seis millones de euros. "Hemos devuelto unos nueve millones, de los cuales se han canjeado seis", argumenta el director financiero, Jaume Auladell. "La compañía ha invertido en precio para que el cliente salga beneficiado", añade el directivo.

Es la suma que se ha devuelto para ser tan baratos como el principal competidor. Pero Caprabo, además, ha generado un ahorro a sus clientes por importe de otros seis millones, como puntualiza el directivo.

Nueva guerra de precios


Pero no sólo ha tenido un efecto directo en la cadena catalana. También ha sido un toque de atención para el resto de compañías. El sector ha vivido el peor segundo año de la crisis después de 2009, y han afrontado ese contratiempo con una nueva guerra de precios.

"Este 2014 hemos visto cierto nerviosismo y otra vez una guerra de precios. Y, a esto, Caprabo se ha enfrentado con tranquilidad por El Comparador", sostiene el directivo.

"Con El Comparador se compite de manera distinta, porque el cliente tiene un precio garantizado. Si hay una guerra de precios, hay un impacto para la compañía, pero el cliente se beneficia desde el minuto cero", matiza.

Herramienta de futuro


El objetivo principal de El Comparador era cambiar la percepción de los clientes. Es un proceso lento, como reconoce Auladell, pero que en el último año ha conseguido revertir la situación.

La última encuesta interna de la cadena de supermercados revela que un 73% de los clientes de Caprabo reconoce que la enseña tiene buenos precios. Ocho puntos más que un año antes, cuando El Comparador todavía no era una herramienta visible en los pasillos de los supermercados. Pese a ello, la empresa reconoce que todavía tiene que alcanzar ese 80% de media en la que se encuentra el mercado.

Por todo, El Comparador "ha llegado para quedarse", como asegura el directivo de Caprabo.
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