El dueño de Fotoprix ofrece 2,6 millones para dar carpetazo a sus problemas con Hacienda

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JUDICIAL

Una tienda Fotoprix. ED

01 de julio de 2014 (21:29 CET)

El fundador y dueño de Fotoprix, Porfirio González, ha ofrecido tres locales valorados en 2,6 millones de euros para zanjar sus problemas con Hacienda. El empresario lleva años intentando cerrar este asunto con escaso éxito. En el juicio celebrado este martes en los juzgados de Barcelona, ha vuelto a reconocer su culpabilidad. “Estoy arrepentido. Todo esto me ha generado muchos problemas”, ha asegurado ante la magistrada.

La Fiscalía de Delitos Económicos acusó a este hombre de negocios en 2004 de defraudar 1,7 millones de euros por diferentes delitos fiscales entre 1999-2001. González reaccionó presto y resarció la responsabilidad civil. Primero, renunció a 700.000 euros que la Agencia Tributaria debía devolverle por otros ejercicios. Después vendió un inmueble en Barcelona por valor de 1,6 millones de euros y entrego el montante como fianza. Si el Ministerio Fiscal y la Abogacía del Estado aceptasen la oferta realizada en juicio, el fundador de Fotoprix habrá pagado casi cinco millones de euros.

Acuerdo

La última palabra la tiene la magistrada titular del juzgado penal número 9 de Barcelona. El fiscal Óscar Serrano ha mostrado su sintonía con la propuesta realizada por el abogado de la defensa, José María Armadás. Considera que hay suficientes atenuantes para imponer penas de cuatro meses por los cinco delitos cometidos. En total, dos años cárcel que no comportaría su ingreso en un centro penitenciario. Además, con los tres nuevos inmuebles, se cubriría incluso la multa pendiente.

La Abogacía del Estado también considera que hay atenuantes pero en menor grado. Por ello, pide un año de prisión por cada delito. Duda de la tasación de los tres nuevos inmuebles ofrecidos. La valoración se debería haber realizado con los peritos del Banco de España y no con un despacho privado de arquitectos. Esta situación ha imposibilitado la conformidad en el juicio.

Dilación en el proceso

La defensa de González ha recordado que durante todo el proceso ha existido una dilación exagerada. “Y no ha sido por nuestra parte”, ha asegurado, además de recordar la buena voluntad de su cliente, que ha colaborado con la investigación y que ha mostrado una predisposición a pagar lo exigida por el Fisco para cerrar cuanto antes el asunto. No obstante, la causa ha acabado alargándose más de lo esperado.

González está acusado de mantener una doble contabilidad en la firma. La magistrada ha relatado que el imputado falsificaba tickets de venta con el objetivo de reducir las cantidades originales. Tres inspecciones fiscales acabaron con el entramado. La acusación que pesa sobre él indica que defraudó 1,1 millones en Impuesto de Sociedades entre los años 1999-2001 y 0,72 millones por el IVA de los ejercicios 1999 y 2000.
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