El mercado fuerza a Burberry a vender 'por partes' su sede histórica en Barcelona

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El grupo británico ha trasladado su central a otro inmueble en la capital catalana

20 de junio de 2013 (20:06 CET)

Burberry ha abandonado poco a poco su negocio en España. La firma textil británica ha dejado de forma progresiva su imponente sede en la calle Lima de Barcelona, en el barrio Buen Pastor, para instalarse definitivamente en otro inmueble de la calle Valencia, cuyo bajo está ocupado ya por un outlet del grupo, según han confirmado fuentes de la compañía a Economía Digital.

Pero, ¿qué pasa con el gigante inmobiliario que tiene en las afueras de la capital catalana? Burberry podría venderlo por partes. La compañía puso en 2010 en venta el edificio que cuenta con más de 40.000 metros cuadrados de superficie y donde estaban las oficinas y los almacenes.

Dividirlo en unidades más pequeñas

Sin embargo, la situación actual del mercado inmobiliario complica la comercialización de edificios de este tamaño. “La idea es que se lo quede un inversor, pero no hay demanda de este tipo en estos momentos. Se estudia la segregación de la sede en unidades más pequeñas para dar mayor viabilidad a la venta”, detallan fuentes inmobiliarias conocedoras de la operación.

En la zona donde está ubicada la sede histórica de Burberry --al lado de la Ronda Litoral-- es una área más bien comercial y apenas hay edificios con un perfil parecido y los que existen no están en el mercado, aseguran las mismas fuentes.

“Demanda hay para todo. Es una cuestión de precio y rentabilidad. La mayor parte de inversores prefieren productos que estén en el centro y en régimen de alquiler. Con los compradores potenciales de este inmueble se estudia el alquiler parcial o la venta por unidades”, explican.

Una inversión millonaria


Aunque el precio de venta de la sede no ha trascendido, cuando salió al mercado --lleva tres años-- estaba cifrado en 40 millones de euros. No obstante, tras la crisis del ladrillo, la cantidad que ahora se negocia estaría muy lejos de esta cifra, apuntan expertos en este tipo de ventas.

Burberry invirtió en su día cerca de 30 millones de euros en este edificio. Pero su decisión de retirar la colección Thomas Burberry de España y mantener sólo la línea internacional, le llevó a presentar un expediente de regulación de empleo (ERE) de extinción para 294 trabajadores de la central de Barcelona y deshacerse de su sede.

Ahora, el grupo ha trasladado la plantilla al completo hasta la calle Valencia de la capital catalana a la espera de que se cuelgue el cartel de “vendido” en el que ha sido su buque insignia .
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