El 'sandwich holandés' de Google: transferencias por 11.000 millones para evadir impuestos

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El poderoso buscador gira sus ingresos a sociedades de Holanda sin empleados, y de allí lo destina a las islas Bermudas

Un usuario del buscador Google

Barcelona, 20 de febrero de 2016 (18:31 CET)

Google vuelve a estar en la lupa de los organismos fiscales por evasión de impuestos. Ahora se revela que el todopoderoso buscador ha movilizado más de 11.000 millones de euros a las islas Bermudas (consideradas paraísos fiscales), para evitar el pago de impuestos.

Según una información de Reuters, el viernes la compañía Google Netherlands Holding BV publicó sus resultados anuales, y se conoció que ese monto de dinero fue transferido a la sociedad Google Ireland Holdings, que es de procedencia irlandesa pero en rigor está afincada en Bermudas. Y lo más interesante es que la compañía holandesa no tiene a ningún empleado en nómina. Esta triangulación de sociedades es conocida como 'el sandwich holandés'.

Las tasas que la compañía han pagado en Holanda rozan lo rídiculo: sólo 2,8 millones en el 2014.

Evasión de impuestos a los beneficios

De esta forma, Google –que ahora se presenta en bolsa como Alphabet- logra evadir los impuestos de Estados Unidos por repatriación de beneficios, así como las retenciones que se deben aplicar en la Unión Europea.

Escuetamente, un portavoz de la compañía dijo que la firma se limita a cumplir con las pautas fiscales de cada país en que opera.

Ya Google había conseguido un acuerdo para que pague un 6% de impuestos por sus beneficios fuera de Estados Unidos, un porcentaje inferior a lo que pagaría cualquier otra compañía de este tamaño. Pero la estructura fiscal de las Bermudas no tiene ningún tipo de tributo por este concepto, y Google se aprovecha de esta ventaja.

Negociaciones con Gran Bretaña

Google es otra de las compañías cuya ingeniería fiscal es analizada por las autoridades fiscales europeas. Hace siete días, los eurodiputados del Grupo Verde revelaron cómo Ikea ha evadido 1.000 millones de euros en seis años por medio de una compleja red de sociedades opacas.

La semana pasada, en Gran Bretaña, Google accedió a pagar 172 millones de euros en impuestos a los beneficios, que no había tributado durante 10 años. Y aceptó que tendrá que pagar impuestos por sus acciones publicitarias con compañías afincadas en las islas británicas, acción que probablemente será imitada por otros gobiernos europeos.

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