El Supremo deja a Inditex sin subvenciones para Tempe, su gran zapatería

stop

El alto tribunal ratifica la decisión del Gobierno, que retiró las ayudas destinadas a la ampliación de la fábrica de la compañía en Elche

Pablo Isla e instalaciones de Tempe en Elche

desde Vigo, 05 de abril de 2015 (18:10 CET)

El Gobierno y el Tribunal Supremo han entrelazado fuertemente los cordones de los zapatos de Inditex. Tempe, la empresa de fabricación de calzado para todo el grupo textil, tendrá que renunciar a una ayuda económica aprobada en su momento por la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos y destinada a incentivar su proyecto de expansión en la llamada ciudad del calzado de Elche, urbe alicantina en la que se concentra la mayor cantidad de industrias del sector español. La marca de Inditex es la primera del país por cifra de negocio, con más de 900 millones de euros registrados en el año 2013 y una producción superior a 50 millones de unidades.

La decisión inicial del Ejecutivo de cortar la ayuda económica al grupo Inditex tiene dos fases. La primera se remonta a 2012 y 2013, cuando la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos acordó dar marcha atrás en la previa concesión de una subvención de casi 645.000 euros dispensada inicialmente en el año 2005. Estaba destinada a la modernización del complejo industrial de Tempe en Elche. Se trataba de un incentivo público anudado a ciertos requisitos de cumplimiento por parte de la empresa, pero que años después tanto la comisión delegada del Ejecutivo como ahora el Tribunal Supremo, en dos recientes sentencias, consideran que se ha saldado con un "incumplimiento total" por parte de la firma de calzado.

Un tecnicismo registral

Lo cierto es que todo el entramado administrativo-judicial formalizado para solventar este asunto, en el que han participado el cuarto órgano jerárquicamente más importante del Ejecutivo y el máximo órgano jurisdiccional español, además de la mayor empresa gallega y una de las mayores del mundo, tiene su fundamento principal en un minúsculo requisito de la citada subvención. Entre las obligaciones que tenía Tempe para acceder y mantener la ayuda oficial estaba renovar en el Registro Mercantil la solicitud de ampliación del plazo de la concesión de dinero público.

Según consta en una de las dos sentencias del Alto Tribunal que resuelven de forma definitiva todo este alambicado y lento proceso, la citada comisión gubernamental concedió a Tempe una subvención a fondo perdido equivalente al 7% del importe total de inversiones previstas por la firma del grupo Inditex en su proyecto de ampliación industrial en Elche. Como el proyecto no llegaba a materializarse y para no perder la citada ayuda pública, Tempe pidió hasta tres prórrogas del expediente para poder cumplir más adelante los umbrales de inversión que daban derecho al citado incentivo. Pero la tercera prórroga no fue inscrita en el Registro Mercantil dentro del plazo estipulado, dejando a la zapatería de la multinacional gallega con el paso cambiado.

Menor inversión

Ante este incumplimiento preclusivo y registral, la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos denegó el citado beneficio admministrativo, vinculado a una inversión directa por parte de Tempe de algo más de 9,2 millones de euros. En este sentido, en la segunda resolución del Supremo distanciada por sólo 24 horas, se establece que Tempe tampoco cumplió con los umbrales de inversiones que posibilitaban la citada concesión de dinero público, con una diferencia entre lo realmente invertido y lo originariamente pactado de, respectivamente, 9,08 y 9,20 millones de euros.

Tempe, en sus alegaciones ante el Supremo, indicó que si no se había alcanzado la suma establecida en el acuerdo de concesión, fue porque una de las partidas subvencionadas -trabajos de planificación, ingeniería y dirección del proyecto- se había satisfecho con una cantidad inferior de la inversión subvencionable, pero que ese menor coste se compensaba con otras partidas sí aplicadas, de modo que las inversiones habían sido incluso superiores a las previstas en el acuerdo de concesión del incentivo. De nada sirvió, sin embargo este razonamiento, porque el Supremo desestimó doblemente en casación las alegaciones de la zapatería de Inditex.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad