Ficosa deja en manos de la Generalitat el aumento salarial de sus trabajadores

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RECONVERSIÓN INDUSTRIAL

Xavier Pujol, Enric Vilamajó y Carles Sumarroca

23 de septiembre de 2011 (18:33 CET)

Los puentes de diálogo entre los directivos de Ficosa y los representantes de los trabajadores están tan dañados que el consejero delegado, Xavier Pujol, ha decidido dejar en manos de la Generalitat la negociación sobre los aumentos salariales en el grupo. Han solicitado a la conselleria de Empresa i Ocupació la mediación de Treball para llegar al ansiado acuerdo y desatascar la reestructuración de la multinacional, que está parada hasta superar este obstáculo.

Así, el departamento dirigido por Francesc Xavier Mena ha convocado el próximo lunes a las nueve de la mañana a los 60 delegados sindicales de las factorías de Viladecavalls, Rubí y Mollet del Vallès para iniciar el diálogo. Los trabajadores piden que se les apliquen los incrementos de sueldo que se pactaron en el convenio sectorial, mientras que los directivos de Ficosa aseguran que no pueden hacer frente a este aumento. Justifican que el convenio de referencia es previo a la crisis económica actual y que las perspectivas de la automoción han cambiado radicalmente desde entonces.

El desencuentro viene de lejos. De hecho, el enrocamiento es tal que antes del verano los directivos comunicaron que sin un pacto en breve tendrían que presentar otro ERE temporal que afectaría a 260 personas. Una regulación que los sindicalistas tachan de “inaceptable” y los gestores de “vital” para continuar con la actividad de la multinacional. Por el momento, no han presentado el expediente.

“Nos preocupa nuestro futuro. No vemos clara la viabilidad de Ficosa”, afirma el presidente de la federación del metal de UGT, Jordi Carmona. Asimismo, acusa a Mena de “faltar al respeto a los representantes de los trabajadores”, ya que han recibido la convocatoria de la reunión “sin ningún asunto ni orden del día, a pesar de que lo hemos reclamado”.

Cierre de la fabrica de Mollet del Vallès

Esta misma semana ha empezado el traslado de los ingenieros del centro tecnológico de Mollet del Vallès hacía la central de Ficosa, situada en Viladecavalls. Cuando se terminen de instalar, las instalaciones de Mollet estarán vacías. Antes del verano, el departamento administrativo ya cambió de ciudad y la parte de producción que quedaba en ese centro, muy pequeño, se acogió principalmente a la salida del grupo pactada con los directivos. Al final, sólo cuatro trabajadores optaron por trasladarse a la factoría que tienen en Soria.

La situación es radicalmente distinta en Rubí. Allí Ficosa tiene dos centros en los que trabajan 250 y 150 personas, respectivamente. Se tenían que trasladar a Viladecavalls a la par que sus compañeros de Mollet, pero su cambio de ubicación ha quedado en el congelador precisamente por los problemas de entendimiento entre dirección y trabajadores.
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