Gortázar, el consejero delegado que bromea

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El directivo valora la situación política de Catalunya y señala que la reestructuración bancaria no ha terminado en su primera intervención ante los medios

Cristina Farrés

El presidente de Caixabank, Isidro Fainé, y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar | EFE
El presidente de Caixabank, Isidro Fainé, y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar | EFE

25 de julio de 2014 (14:18 CET)

La primera gran diferencia entre el consejero delegado de Caixabank, Gonzalo Gortázar, y su predecesor en el cargo, Juan María Nin, está en la fecha de nacimiento. El nuevo responsable ejecutivo de la entidad no ha llegado a los 50 años. Intenta transmitir también una imagen mucho más cercana sin olvidar su gran objetivo: controlar gran parte de las transacciones que se mueven en la entidad. “Tiene todos los números en su cabeza”, indican desde su alrededor. Aunque a veces falla. “Casi mejor, porque si no sería tener demasiada información”, reconoce en su primera gran rueda de prensa.

Gortázar ha echado mano de su sentido del humor al llevar la batuta de la presentación de los resultados semestrales del banco catalán. Al hablar de la innovación tecnológica en las tarjetas de pago sin contacto, se ha confesado como un “gran fan del contacless”. Ha seguido con una recomendación a la sala: “Espero que, por vuestro bien, no sigan mi ejemplo”. Una sonrisa y a seguir con el grueso de los resultados.

Posicionamientos públicos

Antes de iniciar el encuentro con los medios, Gortázar ha posado en el photocall con el presidente, Isidro Fainé. La tormenta de la renuncia exprés de Juan María Nin ha pasado, y ha llegado la hora de que ambos banqueros se dejen fotografiar juntos para disponer de fotografías de archivo. El máximo dirigente del banco no se ha quedado a la presentación, después de saludar y dejarse retratar ha regresado a su despacho.

El consejero delegado se sabe manejar solo. Como al esquivar el dardo de valorar las balanzas fiscales o seguir la línea marcada por la entidad a la hora de pronunciarse sobre el próximo encuentro entre el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el de la Generalitat, Artur Mas. “Damos sin duda la bienvenida al diálogo, pensamos que necesitamos un gran pacto que sea tanto bueno para Catalunya como para el resto de España”.

También se ha mojado al indicar que el proceso de reestructuración bancaria en España no ha terminado. “Creemos que en dos o tres años existirá otra operación de consolidación”. Siempre en plural. El guión de La Caixa está claro. Gortázar no se lo saltará.
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