Los pasillos de un supermercado Bon Preu

Josep Font lleva la guerra de Bon Preu a la Audiencia

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El menor de los hermanos recurre el fallo del mercantil alegando que la magistrada ignoró el laudo arbitral solicitado. Hay otras dos causas abiertas

Barcelona, 04 de diciembre de 2018 (04:55 CET)

El enfrentamiento entre los hermanos Font al frente de Bon Preu va para largo. A primeros de noviembre, el juzgado de lo mercantil número 8 de Barcelona desestimó la demanda de Josep Font para que su hermano Joan le comprase su 50%, pero ahora el vicepresidente elevó su recurso a la Audiencia Provincial.

Según ha podido saber Economía Digital de fuentes judiciales, Josep Font lamenta que la magistrada Marta Cervera no valoró adecuadamente las pruebas. De este modo, se basan en un laudo arbitral en el que se refleja que sólo el socio que inicie el mecanismo del derecho de separación previsto en los estatutos puede darlo por finalizado.

En cambio, la juez dio por cerrado el paso y dio paso al derecho de escisión, por el que Bon Preu se partiría en dos partes, tal y como pide Joan Font. Además, queda en entredicho si los estatutos de la empresa podrían contradecir la propia ley.

Con el recurso de apelación presentado, el entorno de Josep Font espera ahora la respuesta de Joan, el presidente del conglomerado.

En paralelo, el mayor de los hermanos ya había iniciado la partición de la compañía en tres partes. Dos serían para los centros comerciales y tiendas y un tercero, que estaría compartido por los dos --según los planes de Joan--, englobaría los servicios centrales, las marcas y el centro logístico.

La medida podría no resolver el enfrentamiento, pues el organigrama que plantea el presidente de Bon Preu replicaría el actual de la empresa en el tercero de los paquetes: dos administradores solidarios con el 50% del accionariado cada uno. 

El resto de batallas judiciales

Pero el recurso no es el único frente judicial abierto entre ambos hermanos. También en la Audiencia Provincial está el procedimiento por el que Josep Font impugnó el aumento de salario en 580.000 euros de Joan Font aprobado por él mismo de forma unilateral. En primera instancia, el menor la justicia dio la razón al denunciante, que ha visto como se interponía un recurso.

Pendiente de sentencia en el juzgado de lo mercantil número 2 de Barcelona está el proceso por el pago de las valoraciones de la compañía que se utilizaron para analizar el derecho de separación. Cada uno de los socios encargó dos. Y mientras Josep cree que deben ser sufragadas por la empresa, Joan piensa que tienen que pagarlas los socios.

La guerra judicial en Bon Preu

El enfrentamiento de Joan y Josep Font saltó a los juzgados después de que el menor de ambos interpusiera una demanda contra el mayor con tal de ejercer el derecho de separación y vender su porcentaje. La magistrada Marta Cervera desestimó las peticiones y abrió la puerta al siguiente mecanismo previsto en los estatutos de la firma para la resolución de conflictos: la separación en dos.

La razón es que la juez no atisbó alguno en las valoraciones que se hicieron para saber el precio que debería pagar Joan. A lo largo de la batalla, ambos bandos encargaron sus propias valoraciones antes de ejercer el derecho de separación de socios, previsto en los estatutos de la empresa. La primera, solicitada por Josep, fue realizada por Mazars y fijó un precio de 960 para toda la empresa. A su vez, Joan pidió un informe a Faura-Casas, que marcó el precio en sólo 380 millones.

Ante las diferencias, el vicepresidente acudió a Grant Thornton, que disparó el precio de Bon Preu hasta los 1.100 millones. En cambio, el presidente tocó el timbre de KPMG, que situó la compañía en 600 millones. Eso sí: avisó de que en caso de venta, el valor del 50% sería sólo de 210 millones. Al haber una diferencia superior al 25% entre las distintas valoraciones, todas quedaron invalidadas.

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