La Confederació de Comerç manda a su plantilla al paro por vacaciones

stop

La patronal, en preconcurso de acreedores, presenta un ERE temporal para ahorrarse los sueldos de verano, aunque la plantilla lucha para que no se aplique

Xavier Alegret

Maria Rosa Eritja, presidenta y secretaria general de la Confederació de Comerç de Catalunya
Maria Rosa Eritja, presidenta y secretaria general de la Confederació de Comerç de Catalunya

Barcelona, 11 de julio de 2016 (01:00 CET)

La tesorería de la Confederació de Comerç de Catalunya (CCC) está en rojos y la organización debe ya cinco meses de sueldo a sus trabajadores. Por todo ello, la dirección de la patronal de los comerciantes catalanes, encabezada por Maria Rosa Eritja, quiere mandar a casa a la plantilla hasta final del verano.

¿Vacaciones? No, al paro. Así planteó Eritja a las once personas que quedan trabajando en la CCC, tras el despido de media plantilla, los meses de verano. Fue el pasado 1 de julio, cuando reunió a los trabajadores y les dio una carta, en la que se les informaba de que se iba a presentar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) para los meses de verano.  

La intención es aprovechar estos meses de poca actividad para mandar a casa a sus empleados, que igualmente se iban a ir de vacaciones, y de esta manera no acumular más deuda con ellos. En septiembre ya se verá, aunque para entonces la Confederació ya deberá haber presentado el concurso de acreedores –actualmente está en preconcurso– y puede tener los días contados.  
   
Los trabajadores se resisten

La presidenta de la CCC, que acudió acompañada por su abogado, se llevó la sorpresa de que la plantilla se atrincheró contra el ERTE. La causa, que no quieren gastar meses de paro, ante la posibilidad de que, a medio plazo, terminen perdiendo definitivamente su trabajo, por la crisis de la patronal, y necesiten la prestación.  

La resistencia de los trabajadores ha evitado que el ERTE se haya ejecutado por ahora, pero la cúpula sigue con su intención de aplicarlo. No obstante, existen dudas de que el expediente se pueda tirar para adelante, a causa de los despidos de los últimos meses.  

Entre mayo y junio, la Confederació despidió a la mitad de su plantilla, recortes que inició el ex secretario general, Miquel Àngel Fraile. La organización ha prescindido de sus delegados territoriales, a los que además de cuatro nóminas, debe ahora el despido, y a algunos empleados de las oficinas de Barcelona.

Por ley, no se pueden presentar dos ERE, de cualquier tipo, en menos de tres meses.  La CCC no ha presentado ningún otro expediente, pero ha despedido a más de la mitad de su plantilla. Aunque lo ha hecho mediante despidos individuales, cuando una empresa de menos de 100 trabajadores despide a más de diez, está obligada a presentar ERE, por lo que la Confederació se puede encontrar ante un nuevo dolor de cabeza.    
 
Día clave

Con toda probabilidad, esta problemática se tratará en la junta que tendrá lugar este lunes 11 de julio, en la que se prevé que la cúpula de la CCC tome decisiones importantes para su futuro. Para empezar, si presenta el concurso y cómo afronta los próximos meses. Necesita financiación urgentemente y, a pesar de que está en conversaciones con la banca, ésta no parece estar por la labor.  

Las cuentas de la patronal repelen a los bancos. Tras seis años consecutivos en pérdidas, acumula un patrimonio negativo de 2,6 millones de euros, y sus reservas y activos no alcanzan para devolver ni la mitad de sus deudas. Sólo a los centros de formación deben 1,6 millones. Los centros saben que tendrán muy difícil cobrar aunque sea una parte y este lunes inician movilizaciones de protesta.    

Medidas contra Fraile

En la junta de este lunes, Eritja deberá presentar también las conclusiones de las últimas investigaciones internas sobre la situación de la entidad. Como avanzó Economía Digital y reconoció posteriormente la presidenta de la CCC, la nueva cúpula descubrió que Fraile había presentado cuentas que no se ajustaban a la realidad durante al menos dos años: 2013 y 2014.  

Tras este hallazgo, que Eritja calificó de "sorpresa" para toda la cúpula de la Confederació, ésta inició una auditoría interna para descubrir toda la verdad sobre la gestión de la patronal durante los últimos 31 años. Como adelantó este medio, ha habido sueldos y dietas astronómicas, sueldos paralelos, enchufismo y abuso de los centros de formación.    

Se espera que la presidenta de la organización presente este lunes un informe de todo lo encontrado hasta el momento y que, si es concluyente, se tomen medidas legales contra Miquel Àngel Fraile. Según aseguró Eritja hace diez días, por ahora no se ha tomado ninguna, más allá del despido, pero la cúpula de la CCC está más que dispuesta a hacerlo para cargar toda la responsabilidad en el ex secretario general.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad