La patronal de Comercio se hace la muerta tras el escándalo en Cataluña

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Se escuda en la autonomía de cada confederación territorial para evitar pronunciarse sobre el cese de Miquel Àngel Fraile

Manuel García-Izquierdo Parralo, presidente de la Confederación Española de Comercio (CEC)

03 de junio de 2016 (13:33 CET)

La Confederación Española de Comercio (CEC) se ha negado a valorar la crisis que afecta a la patronal catalana, la más de representativa de toda España, tras el cese fulminante como secretario general de Miquel Àngel Fraile tras haberse evidenciado la caótica situación contable en la que se hallaba, con nóminas sin pagar y con los tres últimos ejercicios cerrados en pérdidas.

"Cada organización tiene su propia autonomía y nosotros no nos metemos. Por eso no nos vamos a pronunciar sobre las decisiones que se hayan podido tomar en Cataluña", ha comentado una portavoz de la CEC.

Tanto Fraile como el histórico Pere Llorens, fallecido el pasado año, habían sido desde Cataluña los que hace años impulsaron la constitución de la patronal nacional de Comercio.

No obstante, al poco tiempo surgieron divergencias en el seno de la organización, las que motivaron que, tanto Fraile como Llorens, fueran apartados de la dirección por el frente formado por las agrupaciones de Madrid, Andalucía y Galicia.

La CEC la preside desde enero de 2011 el comerciante onubense Manuel García-Izquierdo Parralo, que también es vicepresidente de Cepyme, miembro de la junta directiva de la CEOE y vocal de la Cámara de Comercio de España.
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