La rebelión de los trabajadores de Abengoa por sus nóminas cobra fuerza

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Tres filiales irán a la huelga este jueves y viernes para exigir el pago de la extra de julio

Sede de Abengoa en Sevilla / EFE

Madrid, 08 de agosto de 2016 (18:00 CET)

Los trabajadores de Abeinsa EPC, Abeinsa BD y Abengoa Research, empresas del grupo Abengoa, han convocado una huelga de dos días, el próximo jueves y viernes, para protestar contra los expedientes de regulación temporal de empleo planteados y por el impago de la paga extra de julio.

Según el escrito remitido por los comités de empresa a la Delegación de Empleo de Sevilla, la huelga se iniciará los dos días desde las 10:30 horas hasta fin de jornada laboral. Los paros afectarán a más de 700 empleados, en concreto a una plantilla de 387 trabajadores en el caso de Abeinsa EPC, 300 de Abeinsa BD y unos 100 de Abengoa Research.

Este lunes se ha vuelto a convocar una parada de 15 minutos, en señal de protesta por la falta de pago de la paga extra de julio y por el ERTE promovido por la empresa y por la "incertidumbre" de la situación. En el escrito remitido a la Delegación, el comité y los sindicatos insisten en su predisposición al diálogo de negociación sobre los aspectos reseñados en la consideración precedente.

Asimismo se ha quedado constituido un comité de huelga. Abengoa ha planteado ERTE en seis de sus empresas filiales, de 15 meses de duración en cada una de ellas, según fuentes sindicales, quienes han anunciado que acudirán al Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales (Sercla) para solventar el impago de las pagas extra al conjunto de la plantilla, informa Europa Press.

Negocio redondo de los fondos

La rebelión de los trabajadores cobra fuerza el mismo día que Economía Digital avanza el acuerdo entre Abengoa y sus principales acreedores. De momento, sólo permitirá la reestructuración de la deuda. Ello supondrá la inyección de 500 millones por distintos fondos de inversión, a cambio del 50% de la multinacional sevillana.

Abrams, Baupost, Canyon, DE Shaw, Elliott, Oaktree y Värde consiguen quedarse, de este modo, con la mitad de la futura Abengoa. O sea, aportan tres veces menos del capital inicialmente previsto, pero solo reducen un 5% el capital controlado. Con este reparto, estos fondos se quedarán con la mitad de lo que la multinacional ingrese por la venta de cada activo. Un negocio redondo.
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