Los bancos aprietan a Fotoprix antes de sacarla de concurso

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Las entidades no aceptan la quita del 50% de la deuda y dan más tiempo a la empresa para mejorar su oferta

Imagen de una tienda de Fotoprix / Europa Press

Barcelona, 29 de abril de 2016 (01:00 CET)

En menos de 30 días debe celebrarse la junta de acreedores definitiva de Fotoprix, después de suspenderse la de este miércoles porque un banco pidió su aplazamiento. El motivo de esta demora es que algunas entidades están negociando con la empresa una mejora del convenio, con una quita inferior al 50%, para sacar a la compañía del concurso, y esperan que la oferta se concrete en las próximas semanas, según ha podido saber Economía Digital.  

El convenio actual ofrecido a los acreedores de Fotoprix establece una quita del 50% de la deuda y el pago en diez años, con un año de carencia. El pasivo financiero es de 12 millones y el pool de bancos acreedores está formado por Caixabank, el Sabadell, Bankia, el Popular, Bankinter y Deutsche Bank, pero no actúan en bloque, sino individualmente.

En negociaciones

Algunas entidades estaban dispuestas a aceptar el convenio a pesar de la alta quita, ya que las cantidades son pequeñas y así "pasaban página", pero las condiciones no convencían a ninguna, según han explicado fuentes cercanas a las negociaciones. Por ello, un banco pidió al juez el aplazamiento de la junta de acreedores de este miércoles.  

Los bancos están negociando con la dirección de Fotoprix y esperan que mejore su propuesta en las próximas semanas, ya que antes de un mes debe celebrarse la junta definitiva, si no se vuelve a suspender. Las mismas fuentes han apuntado que la empresa está de acuerdo en mejorar el convenio y está buscando la fórmula.

"Para aceptar una quita del 50%, nos quedamos la empresa"

Alguna entidad ha manifestado que aceptaría una quita del 35% y un pago en siete u ocho años, con alguna póliza de crédito para financiar el circulante. Pero las condiciones actuales las encuentran inaceptables. "Para aceptar una quita del 50%, nos quedamos la empresa", han añadido dichas fuentes.  

A pesar de las dificultades, la banca cree en el futuro de Fotoprix, según han expresado varias entidades. Ello explica que hayan pedido tiempo en lugar de rechazar directamente el convenio, lo que mandaría la compañía a la liquidación y la subasta de su unidad productiva. De hecho, que tiene futuro también se pone de manifiesto por el interés que despierta la empresa entre la competencia.  

Aunque no hay ninguna oferta vinculante, han mostrado un gran interés Service Point, sobretodo en su maquinaria de impresión, y, según fuentes cercanas, una empresa holandesa de revelado, especialmente interesada en la parte on line del negocio. En cualquier caso, si hay subasta, se optaría por la mejor opción para todas las partes y se primaría una oferta que salve todo el negocio.  

Modernización

La subasta sucedería sólo en el caso de que el 65% de los acreedores no se acogieran al convenio para superar el concurso. Sólo la banca tiene el 60%, con lo que un sí de todas las entidades prácticamente garantizaría la salida del concurso de Fotoprix y la continuidad de su equipo directivo, liderado por su fundador, Porfirio González.  

No obstante, los acreedores exigirán a González y la dirección un paso decidido hacia la modernización de un negocio, el de las tiendas de revelado, que cayó en picado a raíz de la popularización de la fotografía digital.

De hecho, cuando presentó concurso se encontraba ya en pleno cambio hacia el negocio digital, con un refuerzo de la web y de la impresión de álbumes hechos por el propio usuario con un programa informático.

La caída de un líder

Fotoprix, a cadena de fotografía líder en España con 300 tiendas y 700 empleados, presentó concurso voluntario de acreedores en verano de 2014. Después de activar el concurso, cerró 70 tiendas e hizo un expediente de regulación que afectó a cerca de 200 trabajadores.  

Actualmente, tiene alrededor de 60 tiendas y, entre esta red y las oficinas centrales, emplea a menos de 200 personas. La empresa cerró 2013 –último ejercicio del que constan resultados– con unos ingresos de sólo 41 millones de euros y unas pérdidas de casi 15 millones.
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