Los ERE arrasan el sector fotovoltaico

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RECORTES

Parque solar fotovoltáico

23 de mayo de 2012 (00:16 CET)

El sector fotovoltaico va cuesta abajo y sin frenos. Los principales actores del sector ya venían avisando desde hace año y medio que muchas compañías tenderían a la desaparición así como a la destrucción de miles de puestos de trabajo tras los decretos aprobados por el Gobierno de Zapatero que recortaban las primas con carácter retroactivo.

De ser un país puntero con compañías pioneras en el sector, la industria fotovoltaica camina sin retorno hacia el infierno de la destrucción de empleo y la quiebra de algunas compañías. Fuentes del sector aseguran que en la actualidad la práctica totalidad de los fabricantes de paneles fotovoltaicos españoles, con Isofotón, Solaria, Silicio Solar y Siliken a la cabeza, tienen algún ERE en marcha. Otras fuentes indican que también puede ser debido a la estacionalidad de esta industria ya que durante el invierno se paraliza bastante el sector.

Directos al paro

La destrucción de empleo se ha dado en todos los sectores económicos en España pero los datos de la industria fotovoltaica son para echar a temblar. En el año 2008, en pleno boom fotovoltaico, el sector contaba con una plantilla cercana a los 60.000 empleos directos. Este dato se ha reducido bruscamente hasta los 12.000 del primer trimestre de 2011, último dato público.

Según estimaciones de la patronal fotovoltaica, esta ola de desempleo aún no ha llegado a la orilla y se prevé que durante este año y principios del próximo se van a perder otros 10.000 empleos. Si esto fuera así, estaríamos hablando de una caída del 83,3% del empleo directo de la industria en tan solo cuatro o cinco años.

Desaparecidas en combate

A día de hoy no hay una cifra exacta de cuantas empresas han presentado concurso de acreedores desde que el efecto del recorte de las primas a las instalaciones fotovoltaicas se validara a finales de 2010. Ha habido casos más notorios de algunos fabricantes de paneles que han quebrado en los últimos meses como Gadir Solar, Pevafersa y DC Wafers, entre otros. Otras empresas han tenido que desprenderse de activos, como T-Solar, líder mundial, que vendió alrededor del 50% de sus plantas el verano pasado.

Pero sí hay una cifra que refleja el estado actual del sector. La mayor asociación del sector, Asif, que ahora forma parte de la nueva patronal Unef, a cierre de 2008 contaba con 540 socios y, ahora, en el momento de la integración en UNEF contaba con sólo 300, es decir, casi la mitad de los socios de la principal asociación ya no pertenecen a ella. ¿Por qué?

Según fuentes cercanas a la patronal Unef, muchas empresas se han visto en la encrucijada de cerrar y otras tantas han decidido cambiar el objeto social y dedicarse a otra actividad abandonando por completo la industria fotovoltaica. Estas mismas fuentes aseguran que todo este desplome se ha producido sin duda alguna por la inseguridad jurídica creada tras aprobarse los decretos en los que se recortaban las primas con carácter retroactivo.

En quiebra técnica

La patronal Unef ha alertado sobre el cambio radical que debería hacer el Gobierno para no continuar con este riego continuo de desempleos y suspensiones de pagos. Unef piensa que se tienen que corregir ambos decretos y devolver la confianza a los inversores. “Lo que hay es carnaza para los fondos buitres”, ha asegurado Juan Laso, presidente de AEF, otra asociación fotovoltaica.

Unef ha afirmado que en la actualidad más de la mitad de las plantas fotovoltaicas que están en activo en España, cerca de 57.000, están quiebra técnica. “La mayor parte de ellas están en la zona de más calor, es decir, Castilla La Mancha, Extremadura, Andalucía y Murcia”, ha afirmado Laso.

En busca de oportunidades

Muchas de las empresas que ven como su negocio se está desmoronando en España han tenido que irse al extranjero en busca de nuevas oportunidades en mercados europeos y latinoamericanos, principalmente.

Aproximadamente el 50% de los promotores e instaladores ya están trabajando en otros países, mientras que los fabricantes vienen exportando el 70% de los paneles que fabrican. De hecho, la actividad en el extranjero ha sido el pulmón del sector desde el hundimiento en 2009 y buena parte del empleo que se ha mantenido en España ha sido para dar soporte a las actividades en el extranjero de las empresas. Ya hay unas 20 fábricas de capital español fuera de nuestras fronteras, porque las empresas no quieren invertir en España.
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