Francisco Reynés, presidente de Gas Natural, antes de su primera junta de accionistas de la energética. EFE/Chema Moya

Los fondos de Gas Natural se embolsarán 1.800 millones en cinco años

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La recién bautizada Naturgy distribuirá dividendos por valor de 9.000 millones de euros hasta 2022. Reducirá inversiones para poder hacerlo

Economía Digital

Francisco Reynés, presidente de Gas Natural, antes de su primera junta de accionistas de la energética. EFE/Chema Moya

Barcelona, 28 de junio de 2018 (11:31 CET)

Los accionistas de Gas Natural celebran el nuevo rumbo emprendido por el presidente Francisco Reynés. A la novedad más llamativa, el cambio de nombre a Naturgy, se suma una nueva política que tiene como obsesión premiar a los propietarios a base de dividendos​. Hasta 9.000 millones en remuneraciones repartirá la compañía entre 2018 y 2022. Así, los dos fondos que controlan el 40% de la empresa, GIP y Rioja Bidco Shareholders, se embolsarán 1.800 millones de euros cada uno.

El ejecutivo presentó este jueves el nuevo plan estratégico de Gas Natural para el próximo lustro, en el que la contención del gasto será primordial con tal de contentar a los accionistas. GIP y Rioja Bidco, propiedad al 75% de CVC y al 25% de la familia March, poseen el 20% de la empresa cada una. De ahí la lluvia de millones en los cinco años que vienen.

La remuneración será de dos formas distintas. La compañía energética distribuirá al menos 6.900 millones de euros en efectivo. De no realizar ninguna fusión o compra también repartirá otros 2.000 millones en forma de recompra y amortización de acciones.

El dividendo crecerá desde los 1,3 euros por acción previstos para 2018 hasta los 1,59 euros de 2022. El camino será el siguiente: 1,37 euros en 2019, 1,44 euros en 2020 y 1,51 euros en 2021.

Los números del nuevo Gas Natural

Además de llevar Naturgy como nombre, la Gas Natural del futuro se propone elevar su resultado de explotación desde los 3.915 millones del año pasado hasta los 5.000 millones aproximadamente, el 27% más. Las ganancias netas finales crecerán a un ritmo superior: de los 1.360 millones se pasará a los 1,800 millones de euros, el 32% más.

La expansión irá de la mano de un recorte del gasto operativo, que bajará de los 2.500 millones anuales actuales a los 2.000 millones de 2.022. Mientras, las inversiones operativas caerán desde los 1.900 millones actuales hasta los 1.700 millones de media anual para el periodo 2018-2022.

Con ello, la compañía con sede en Madrid, aspira a mantener su deuda neta en 16.400 millones la misma que acumulaba al cierre del ejercicio 2017.

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