Los trabajadores urgen al juez de La Seda que opte ya por una solución

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BA Vidro, Anchorage y el presidente de la química, Carlos Moreira, mantienen las negociaciones para pactar el futuro de la compañía

17 de enero de 2014 (19:56 CET)

Los trabajadores de IQA y Artenius España, las filiales de La Seda de Barcelona en Catalunya, reclaman al Juzgado de lo Mercantil 1 de la capital catalana que tome ya una decisión sobre el futuro de la compañía. La plantilla avisa de que prolongar el concurso de acreedores compromete la viabilidad de los centros productivos. Tanto de las plantas catalanas como las factorías de Madrid y Toledo (Castilla-La Mancha).

Los empleados recuerdan que en los últimos meses varios grupos han presentado ofertas para continuar con la actividad de La Seda. Cepsa, Indorama, Cristian Lay y Logoplaste han anunciado sus ofertas en el marco del proceso de liquidación. Aunque es posible que esta fase nunca se llegue a cerrar, señalan fuentes cercanas a la cúpula.

Anchorage, BA Vidro y Moreira

La actual dirección del grupo, encabezada por Carlos Moreira, y el fondo Anchorage mantienen abiertas las negociaciones para intentar pactar la continuidad de la química. El proceso está en una fase muy avanzada y ya cuenta con el visto bueno de BA Vidro, el grupo portugués cuyo accionista mayoritario es también el presidente de La Seda.

El plan del fondo es entrar a gestionar la compañía, inyectar 40 millones de euros, reducir la deuda que arrastra (tiene un agujero patrimonial de 111,8 millones de euros) y mantener la totalidad de la plantilla en España. Los ejecutivos portugueses no se desvincularán del todo de la compañía.

La plantilla también urge a la administración concursal, en manos de Forest Partners, que acelere la resolución del concurso.
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