Manuel y José María Fernández de Sousa: dos formas de entender los negocios

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Pescanova y Zeltia atraviesan momentos empresariales opuestos. Su único nexo de unión está en el parentesco de sus presidentes

Manuel Fernández de Sousa (arriba) y José María Fernández de Sousa / EFE

30 de marzo de 2013 (23:59 CET)

Pescanova y Zeltia son dos empresas muy distintas. Pesquera una y farmacéutica otra, la primera atraviesa un momento más que delicado, mientras que la segunda ha cerrado un 2012 en el que ha vuelto a la senda de los beneficios. Su nexo de unión radica en la familia Fernández de Sousa. Manuel preside Pescanova, mientras que José María hace lo propio en Zeltia. Hubo un momento en el que las sinergias entre ambos grupos eran muchas, pero ese tiempo pasó. Dicen que por las diferencias entre ambos hermanos a la hora de enfocar los negocios.

Desde que Pescanova presentó preconcurso de acreedores hace un mes, la imagen de la pesquera ha cambiado mucho. Pasó de verse como una multinacional saludable con más de 10.000 empleados en todo el mundo a un gigante con una deuda real desconocida y que se estima podría rondar los 2.800 millones de euros. En la actualidad, la compañía gallega despierta los recelos tanto de la banca acreedora como de la propia Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que aguardan a que presente definitivamente el balance de sus cuentas correspondientes a 2012.

El presidente de la pesquera, Manuel Fernández de Sousa-Faro, tampoco atraviesa por su mejor momento. El foco mediático está sobre él. Sus enfrentamientos cada vez más notorios con otros grandes accionistas de la compañía, como Damm y Luxempart (que han llegado a pedir su dimisión), así como su salida de varias filiales de la pesquera antes del preconcurso, no le ayudan a transmitir una buena imagen.

José María Fernández de Sousa

Mientras el barco de Manuel Fernández de Sousa capea el temporal como puede, el de José María discurre por un mar relativamente calmado. Presidente de la farmacéutica Zeltia y accionista mayoritario con un 11,37% del capital del grupo, cuenta en su consejo de administración con los hermanos Fernández Puentes y con la más rica de España según Forbes, Rosalía Mera, la ex mujer de Amancio Ortega. Mera participa en la farmacéutica a través de su sociedad inversora, Rosp Corunna Participaciones Empresariales.

Al mismo tiempo que Pescanova lucha por salir de la crisis en la que se ha sumergido, y mientras los auditores BDO y KPMG (impuesto por la banca acreedora) analizan sus cuentas, Zeltia va superando poco a poco sus problemas. El grupo farmacéutico volvió a registrar beneficios en 2012, al obtener un resultado consolidado de 3,72 millones de euros, frente a las pérdidas de 1,37 millones contabilizadas en el ejercicio precedente.

“Severa crisis de consumo”

El beneficio atribuido a la sociedad dominante ascendió a 6,59 millones de euros, por encima de los 4,74 millones de 2011, mientras que el resultado atribuido a intereses minoritarios arrojó en 2012 unas pérdidas de 2,86 millones, frente a los números rojos de 6,11 millones del ejercicio anterior.

La compañía destacó en su presentación de resultados los beneficios obtenidos a pesar de un entorno “difícil” y una “severa crisis de consumo” que afectó, especialmente, a las ventas del segmento de química, que cayeron más de un 8%.

La familia se separa


La separación de los negocios de los hermanos Fernández de Sousa tuvo lugar en los 90. Pescanova dejó de participar en la firma de José María (contaba con el 7,5%) y la empresa química se desprendió del 3,9% que tenía de la pesquera.

Más allá de los intereses accionariales en épocas anteriores, ambos hermanos habían compartido sinergias que siempre pivotaron sobre el mar. Las filiales de Zeltia, especializadas en el desarrollo de compuestos marinos contra el cáncer, empleaban en sus labores de muestreo algunos de los barcos de la flota de Pescanova.

Salidas de una y otra empresa

Los desencuentros entre los Fernández de Sousa entorno a Pescanova comenzaron en 1996. Fernando, el menor de los tres hermanos presentes en el capital de la compañía, vendió un paquete accionarial del 3,2%. Un año antes, el consejo de administración de Pescanova decidió excluir a José María Fernández de Sousa del máximo órgano de gestión para el asombro de muchos.

En 1998, Manuel Fernández de Sousa causó baja en la junta general de accionistas de Zeltia. Desde la farmacéutica se aludió a una salida estatuaria por la falta de asistencia a los consejos.

Diferencias de carácter

Fuentes cercanas a la familia dijeron entonces que las diferencias de carácter y de visión empresarial provocaron el distanciamiento. Ambos hermanos, sin embargo, han llegado a triunfar, juntos y por separado.

Manuel, con una dedicación plena a su compañía, preside, a pesar de todo, la segunda mayor empresa de Galicia por detrás de Inditex. José María, más discreto, logró hacer de Zeltia un referente en innovación que poco se parece al grupo al que accedió en 1986.
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