Montmeló intentará rebajar el canon que cobra Ecclestone por la F-1

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La nueva dirección persigue que Dorna también recorte sus ingresos por el gran premio de motociclismo

03 de junio de 2011 (04:00 CET)

Rebajar la cuota que Circuits de Catalunya paga a los organizadores de los dos grandes eventos deportivos que alberga Montmeló son ahora el principal propósito del equipo gestor y de los socios de la infraestructura catalana. Como cualquier otra empresa en tiempo de crisis, quiere renegociar con sus dos principales proveedores las condiciones económicas y organizativas.

El hueso más duro de roer es el del todopoderoso magnate de la Fórmula 1 Bernie Ecclestone. La última negociación realizada con el jefe del circo automovilístico produjo un incremento del canon que ahora se deja notar en las cuentas de la instalación. “Se excluyó a Sebastià Salvadó --presidente del RACC-- de la negociación y se encareció el producto”, explican fuentes del consorcio.

El equipo liderado por Josep Lluís Carod Rovira suscribió un contrato con Ecclestone en el que se estipulaba un canon para 2011 de 13 millones de euros. Esa cantidad se incrementa a razón de un 10% anual hasta alcanzar los 26 millones de euros en 2016. De ahí que el propio presidente de la Generalitat, Artur Mas, participara en una reunión a tres bandas (Salvadó, Ecclestone y él mismo) para reconsiderar el coste que tiene para Catalunya albergar en Montmeló la Fórmula 1. El encuentro tuvo lugar el sábado 21 de mayo en el circuito coincidiendo con la celebración del Gran Premio.

Reunión con Artur Mas

Ecclestone, amigo personal de Salvadó desde 1995, quiso conocer la opinión del accionista principal del circuito. De hecho, el contrato que se suscribió durante el mandanto del tripartito supuso perder algunas de las condiciones ventajosas de Montmeló con respecto a otros circuitos mundiales. Por ejemplo, cierta maniobrabilidad con el calendario y un canon sensiblemente inferior al de otros grandes premios internacionales.

En los últimos meses Francia ha perdido su gran premio, Inglaterra ha estado a punto y Alemania ha dejado de organizar uno de los que se celebraban anualmente en el país. Los nuevos negociadores intentan congelar el canon que abonan a Ecclestone y aportar un variable sobre la venta de entradas (ticketing) como contraprestación. Si se venden más accesos al circuito, el organizador de la Fórmula 1 mejorará sus emolumentos. Otra de las vías de ingresos que posee Ecclestone es la explotación del Padock Club del circuito durante los días que tiene lugar la prueba.

Acuerdo discreto

“En cualquier caso, si la intercesión de Salvadó nuevamente permite alcanzar un acuerdo satisfactorio con Bernie Ecclestone, tampoco se sabrá”, aseguran directivos vinculados a la negociación. ¿La razón? “Ecclestone tendría cola del resto de circuitos europeos para que se redujera el canon que le pagan. Salvo los países árabes y quizá China, todos estarían esperando para abaratar los costes”, agrega.

En el caso de las motocicletas, la negociación es más compleja. Precisamente los organizadores son una empresa española, Dorna, capitaneada por Carmelo Ezpeleta. A los efectos de la crisis en la caída de la recaudación hay que añadirle que en la Península Ibérica se celebran cada año cinco grandes premios de todos los que se corren en el mundo.

Dorna se siente desde hace tiempo agraviada con respecto a la Fórmula 1 y sus espectaculares condiciones. “Eso hace difícil la renegociación”, explican desde la cúpula del circuito de Montmeló.
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