Moody's señala a Volkswagen el coste de sus errores: 31.000 millones

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'DIESELGATE'

El presidente del Volkswagen, Matthias Müller / EFE

en Londres, 23 de octubre de 2015 (10:57 CET)

Hasta 31.000 millones de euros entre 2015 y 2017 podría llegar a costar a la automovilística Volkswagen el escándalo de la manipulación de los motores diesel en sus vehículos. Al menos, es la evaluación que, en el peor de los escenarios, hace la agencia de calificación Moody's del impacto financiero que podría llegar a tener en la compañía alemana el caso.

El análisis parte de la necesidad de que, en los próximos meses, VW tendrá que hacer frente a las reparaciones, a las multas, tanto del gobierno de los Estados Unidos como de los diferentes estados de la Unión Europea, y a las muchas demandas judiciales que se prevén.

Esta concatenación de circunstancias podría comprometer seriamente el "perfil crediticio de la compañía", según la analista Yasmina Serghini-Douvin, a partir de la reper­cusión estimada en varios de los principales ratios financieros.

El escenario más pesimista

De todos modos, el coste de 31000 millones de euros es el del escenario más pesimista. En el menor, la cifra alcanzaría los 9.500 millones, mientras que en el caso medio el coste alcanzaría los 20.500 millones. Moody's, insiste, sin embargo, que de los tres escenarios descritos ninguno tiene más posibilidades que otro de imponerse. Por lo demás, considera que el escenario más pesimista es, también, el más improbable.

Mientras que la revisión de la política financiera y la reducción de costes adicionales podrían amortiguar en parte algunos de los efectos del escándalo, sobretodo en relación a la liquidez y al riesgo de crédito (credit metrics), el informe asegura que "pueden pasar varios trimestres, si no años, antes de que la magnitud del daño potencial hecho sobre la reputación, las ganancias y los flujos de efectivo de la empresa se clarifiquen".

En buena medida, la resolución de la crisis de la forma menos perjudicial para los intereses de VW pasa porque los ingenieros de la firma encuentren una solución técnica adecuada al problema. En este caso bastarían, inicialmente, con los 6.500 millones provistos por la firma para cubrir los gastos de reparación, más 2.000 de gastos por litigios.

Daño a la marca

Moody's calcula también un daño en cuanto al prestigio de la marca de 3.000 millones más. Con una aplicación de medidas compensatorias, el monto aproximado sería de 9.500 millones. Esto dejaría a la compañía en niveles ligeramente más deteriorados de su apalancamiento (deuda menos valor) pero en línea con las expectativas de la agencia de calificación para la clasificación de 2016.
El segundo escenario también implica que VW podrá implementar soluciones técnicas eficaces, aunque con un coste de 7.500 millones. En este caso, los litigios podrían ascender a los 4.000 millones. Las dos cantidades, más el perjuicio en el mercado elevaría la cifra hasta los 20.500 millones de euros hasta el 2017. En este caso, los indicadores crediticios de VW volverían también en 2017 a niveles cercanos a los previos al estallido del escándalo.

Sin solución técnica

El peor escenario, y el menos probable, según Yasmina Serghini-Douvin, implica que VW carece de una solución técnica viable y se ve obligado a recomprar los 482.500 vehículos afectados en los EE.UU —y posiblemente también en Europa, con lo que la cifra aumentaría. Al mismo tiempo, los costes legales se dispararían hasta los 10.000 millones.

El impacto adverso podría ascender a los 31.000 mil millones de euros antes citados, siempre entre 2015-17. El ratio entre deuda y valor de la compañía, la cobertura de intereses de VW y los ratios de cobertura de flujos de caja se debilitarían significativamente hasta 2017. Si los acontecimientos evolucionaran de forma muy negativa, la actual calificación de VW de A2 podría descender más de una categoría.

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