P&G da continuidad a la cúpula de Arbora & Ausonia

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El director de la división de incontinencia, Alex Montaner, es el último cargo ratificado por la multinacional estadounidense

05 de septiembre de 2013 (18:56 CET)

La integración del grupo Arbora & Ausonia en la multinacional estadounidense Procter & Gamble (P&G) ha sido continuista en la cúpula del grupo de productos de higiene personal. El equipo directivo de la filial ha sido ratificado casi al completo, informan fuentes de la compañía.
 
El último ha sido el director de la división de incontinencia, Alex Montaner Ferrer. Ahora, es el responsable del mismo ámbito en P&G para España y Portugal. Los portavoces de la multinacional estadounidense afirman que el directivo reportará directamente al consejero delegado de P&G Iberia, Carlos Matos. “Montaner desempeñaba un puesto de similares características en Arbora & Ausonia desde 2006”, añaden los mismos interlocutores.

'Nuevas' oficinas en Catalunya

El responsable de la división de incontinencia trabajaba hasta medianos de este año en la sede central de Arbora & Ausonia, situada en Barcelona. El proceso empresarial provocó el cierre de las oficinas del barrio de Sarrià. Eso sí, la multinacional no ha obligado a sus altos ejecutivos a abandonar del todo Catalunya.

P&G ha iniciado las obras de adecuación de parte de la factoría de Arbora & Ausonia en Montornès del Vallés (Barcelona) para que casi 50 personas dispongan de un despacho en el centro. No será su oficina permanente, aseguran fuentes de la empresa. La reestructuración del grupo implica que se reparta el trabajo entre el nuevo espacio y las otras sedes de P&G en Europa. Tanto las oficinas de Madrid como las de Ginebra (Suiza), headquarter de la multinacional en el Viejo Continente.

P&G en Catalunya

La planta de Montornès del Vallés emplea a unas 200 personas. Se dedica, básicamente, a la producción de la línea de incontinencia de Arbora & Ausonia. También realiza ciertos productos de higiene íntima, pero no de forma exclusiva.

La familia Carulla (Agrolimen) vendió su 50% de propiedad de esta empresa a sus socios estadounidenses en julio de 2012. P&G no inició el proceso de integración hasta septiembre de ese año. Para cerrar la sede central de Barcelona, el paso más importante de la operación empresarial, tuvo que aplicar un expediente de regulación de empleo (ERE) en la filial. Pactó con los sindicatos a finales de marzo 57 despidos y 52 prejubilaciones.

Las oficinas catalanas de P&G se encuentran en el municipio de Cabrera de Mar (Barcelona).
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