Renault sufrió una caída de ventas de casi el 10% en España. EFE/EPA/TOMS KALNINS

Renault se topa con un agujero negro en España

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El fabricante de coches francés sufre en España la mayor caída de toda Europa. “Estamos en un momento de cambio de producto”, responden desde la empresa

Barcelona, 26 de octubre de 2019 (04:55 CET)

Renault no vive un 2019 plácido. El fabricante de automóviles francés tuvo que realizar un profit warning la pasada semana por unas ventas más débiles de las esperadas. Si bien los mercados señalados fueron Turquía y Argentina, en España la caída no anda lejos. En la Península Ibérica, el productor francés registra el mayor descenso de vehículos puestos en la carretera con un descalabro del 10,76%, un dato superior a la competencia en el peor mercado de Europa.

La empresa que ahora preside Jean-Dominique Senard presentó resultados este viernes y ya advirtió de una caída mundial del 3,2% en el tercer trimestre del año. La marca del rombo vendió 852.198 mil coches y confirmó así los malos augurios ya emitidos la pasada semana cuando habló de un descenso de entre el 3% y el 4% de los ingresos a final de ejercicio –en el trimestre fue del -1,6%--.

En Europa, Renault ya sufrió un descenso del 3,4% frente a un crecimiento del 2,4% de la industria impulsada por las ventas en Alemania (+7,1%), Italia (+2,8%) y Francia (+1,2%).

En España, Renault cae por encima del 10% en lo que va de año

La cruz de la moneda es, de largo, España, donde las unidades comercializadas se desplomaron el 9,7%, la peor cifra de todo el Viejo Continente. El grupo de automoción sufrió incluso más que sus competidores con un descenso del 10,76% entre enero y septiembre, según los datos hechos públicos por la patronal Anfac.

La compañía explicó parte de la caída por la exigencia de la comparativa con el tercer trimestre de 2018, donde muchas marcas adelantaron ventas de la última parte del año por la inminente entrada en vigor de la nueva normativa de emisiones WLTP. Fueron varios los fabricantes que  utilizaron el verano para deshacerse del stock todavía homologado con la vieja legislación.

No obstante, un portavoz de la empresa añade a Economía Digital que ahora mismo se encuentran en un “cambio de ciclo de producto”. “A partir de enero se volverá a la normalidad”, señala y apunta a las nuevas ediciones del Renault Clio y del Renault Captur, que aterrizarán de forma masiva con la entrada de 2020.

Las previsiones de Renault para 2019

Con una facturación trimestral de 11.296 millones --casi 200 millones menos que en el mismo trimestre del año anterior--, el grupo galo emitió la semana pasada un profit warning por “un contexto normativo que precisa de mayores inversiones” y una coyuntura macroeconómica peor de la esperada a comienzos de año. Así, recortó su perspectiva de ventas entre el 3% y el 4% y rebajó el margen operativo del 6% al 5%.

Por ello, la consejera delegada interina de la cotizada, Clotilde Delbos, tras el despido de Thierry Bolloré, admitió que se trabaja en una revisión del plan estratégico para "los próximos meses". Presentado en 2017, la estrategia pretendía alcanzar unas ventas de 70.000 millones y un margen del 7% para el ejercicio 2020. No obstante, los síntomas de desaceleración económica complican la consecución de los objetivos.

"Haremos anuncios cuando se complete la revisión (...) creo que será en unos meses", despejó Delbos en una conferencia con analistas. Las modificaciones podrían suponer la eliminación del equipo Renault de Fórmula 1.

La compañía encara así “el nuevo aliento” que buscaba tras la salida de Bolloré, afín al expresidente encarcelado Carlos Ghosn. El adiós no fue una sorpresa; su nombramiento en enero de 2019 –en pleno escándalo Ghosn-- ya despertó reticencias, informó Les Échos. Existían dudas sobre su capacidad para liderar el gigante de la automoción, pero la falta de alternativas y la búsqueda de estabilidad prevalecieron.

Según el mismo medio, las discrepancias con el presidente del grupo, Jean-Dominique Senard aumentaron con el paso de los meses. “Senard descubrió que le ocultó información importante y que en otras ocasiones no siguió sus instrucciones”, dijeron fuentes internas.

Uno de los puntos de conflicto fue la gestión de la fallida fusión con Fiat Chrysler Automobiles, cuando Bolloré acusó a su presidente de ceder ante las presiones de sus socios de Nissan. El cesado dirigente nunca mantuvo una relación muy fluida con sus homónimos japoneses.

 

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